Los riesgos del sobrepeso no son un secreto para nadie, pero aún así todavía hay altos índices de obesidad y sobrepeso en muchas regiones del mundo. La obesidad ha aumentado más del doble desde la década de 1980, y tan solo en 2014 más de 1,900 millones de adultos mayores de 18 años tenían sobrepeso, lo que da una idea de la magnitud de este problema, relacionado con múltiples inconvenientes de salud, desde dolores del sistema musculoesquelético hasta diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Y parece que los males asociados no paran de encontrarse. Un estudio reciente, realizado por investigadores de la Universidad de Arizona, encontró que tener un Índice de Masa Corporal (IMC) alto puede tener efectos negativos sobre la función del cerebro, debido a la inflamación de este órgano vital.

Para calcular el Índice de Masa Corporal

El IMC es una medida que indica la relación entre el peso y la talla de una persona. Para calcularlo lo único que hay que hacer es dividir el peso en kilos entre el cuadrado de la altura en metros: kg/m2. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona tiene sobrepeso si su IMC es igual o mayor a 25, y obesidad si el IMC es igual o mayor a 30.

Pese a ser un indicador fiable, no es el único, pues también pueden influir otros factores en el diagnóstico. Solo un médico puede determinarlo con exactitud.

Cómo influye el IMC en la salud cognitiva

El estudio, publicado en octubre de 2016 en la revista Brain, behavior and Immunity, dice que mantener un peso no saludable tiene consecuencias negativas en el cerebro, lo que a mediano o largo plazo contribuye a mermar la cognición de las personas.

No es la primera vez que esto se sugiere. En 2014, un estudio publicado en la revista Public Library of Science (PLOS ONE) reveló una relación entre un IMC alto y una integridad menor de la materia blanca en algunas regiones del cerebro. La materia blanca se compone de haces de células nerviosas, o axones, recubiertas de mielina, y es en donde pasan los mensajes entre las diversas áreas de la materia gris.

En el caso del estudio reciente, los investigadores analizaron datos del English Longitudinal Study of Aging, ELSA (Estudio longitudinal inglés sobre el envejecimiento), un recurso que recopila información sobre varios aspectos de la población inglesa de más de 50 años de edad, incluido el campo de la salud.

Mediante dos muestras poblacionales, una de alrededor de 9,000 individuos y otra de alrededor de 12,000, también analizaron el proceso de envejecimiento de los participantes durante 6 años ininterrumpidos, registrando el IMC, la cognición y otros procesos en cada uno. Al final del período encontraron resultados idénticos en las dos muestras, y es que los participantes con mayor masa corporal al principio del estudio tuvieron el mayor cambio en sus niveles de proteína C reactiva (PCR) durante los siguientes cuatro años; los cambios en los niveles de PCR predijeron cambios en la cognición, lo que indica que la masa corporal de las personas del estudio predijo su deterioro cognitivo a través de sus niveles de inflamación sistémica.

¿Qué tiene que ver en realidad la PCR? Esta proteína, que se localiza en el plasma sanguíneo, se eleva significativamente cuando hay una inflamación. Los científicos se dieron cuenta de que la inflamación, especialmente en el cerebro, aumentó a medida que el IMC se incrementó, toda vez que este aumenta en casos de sobrepeso y obesidad. En síntesis, mientras mayor fue el índice de masa corporal de los participantes, mayor fue el cambio en sus niveles de inflamación sistémica.

Se hace hincapié en que existe una correlación entre los factores IMC-inflamación-cognición, pero no es un hecho que el sobrepeso o la obesidad causen problemas en el cerebro. Sin embargo, hay que insistir en su relación con los problemas cardiovasculares, que pueden conducir a graves problemas que afectan el cerebro.

Accidentes cerebrovasculares y obesidad

De acuerdo con varias organizaciones de salud, incluido el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases de Estados Unidos, el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo importantes para la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares.

Un accidente cerebrovascular se produce cuando el flujo de sangre hacia el cerebro se detiene, lo que ocasiona muerte de neuronas. Según el NIDDK, la presión arterial alta es la principal causa de accidentes cerebrovasculares, y el sobrepeso y la obesidad aumentan la presión arterial.

Los “SÍ” para evitar el deterioro cognitivo

En general, mantener un peso saludable es la base de la salud en nuestros días. La higiene y otras prácticas saludables, como la actividad física y la socialización, mejoran la calidad de vida integral de una persona. Reducir el peso a niveles aceptables no garantiza una salud óptima, pero sí aumenta las posibilidades de llevar una vida saludable y reduce las de adquirir problemas de salud graves. Para la mayoría de los adultos, un IMC de 18.5 a 24.9 indica un peso óptimo; por debajo de 18.8 hay delgadez.

Si quieres mejorar tu calidad de vida y mantener tu función cerebral en buenas condiciones, no pases por alto estos sencillos consejos:

-Mantén una dieta balanceada en la que incluyas frutos secos, los cuales se asocian con la salud del cerebro. La dieta mediterránea es una excelente opción.

-Practica actividad física con frecuencia a lo largo de la semana, como caminar, trotar o nadar.

-Mantén tu cerebro siempre activo y plantéale retos. Estudia idiomas, resuelve crucigramas, lee, etcétera.

Fuentes

https://uanews.arizona.edu/story/how-your-bmi-might-affect-your-brain

http://www.natureworldnews.com/articles/30232/20161018/high-bmi-negatively-affect-brain-function.htm

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/en/

https://www.niddk.nih.gov/health-information/health-topics/weight-control/health_risks_being_overweight/Pages/health-risks-being-overweight.aspx

http://memory.ucsf.edu/blog/study-shows-link-between-obesity-and-brain-function-820/