¿Qué es un Cuento?

Un cuento es una narración expresada de manera oral o escrita, que cumple con un orden cronológico y una intriga poco desarrollada. Los cuentos son escritos en prosa y varían en extensión, siendo unos más cortos que otros.

Los cuentos pueden basarse en hechos reales, ficticios o una combinación de ambos, siempre y cuando se adapten al público destinado. Puede estar escrito por varios autores y la cantidad de personajes es reducida, a diferencia de una novela, por ejemplo.

Los cuentos son populares en la literatura de categoría infantil, pues invitan a la lectura y al desarrollo cognitivo a través de personajes atractivos con características posiblemente humanas, a través de la estimulación de la imaginación y/o creatividad, así como de la enseñanza de valores. También existen cuentos para adultos, cuyo objetivo es la reflexión o la relajación para conciliar el sueño.

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Tipos de cuentos.

Se identifican dos tipos de cuentos: cuento popular y cuento literario.

Cuentos populares.

Los cuentos populares son aquellos que se han desarrollado en ciertas culturas para transmitir valores que consideran correctos o adecuados, o bien, para narrar leyendas, mitos y costumbres de gran valor que conforman un patrimonio cultural. Los cuentos populares provienen de la oralidad; es decir, de historias que se contaron de boca en boca por generaciones pero que posteriormente fueron plasmadas en cuentos.

Cada país o cada región tiene sus propios cuentos populares conocidos por sus habitantes; no obstante, existen narraciones que sobrepasaron las barreras geográficas y fueron adaptadas y traducidas a diferentes idiomas como parte de una educación formativa o como parte de un entretenimiento-aprendizaje para los más pequeños.

El cuento popular tiene 3 subtipos: cuentos de hadas, cuentos de animales y cuentos de costumbres. Otros más, consideran los cuentos paranormales, que también forman parte de los mitos y leyendas de una comunidad.

Cuentos literarios.

Los cuentos literarios tienen el mismo fin que los populares: transmitir enseñanzas y valores, narrar situaciones cotidianas con personajes ficticios y tratar un tema sin mucha profundidad, pero la diferencia es que las historias no provienen de costumbres, mitos o leyendas, como ocurre con los cuentos populares. Los orígenes de los cuentos literarios provienen de los populares.

Dentro de los cuentos literarios existen varios subgéneros. Pueden ser de ciencia ficción, de terror, de fantasía, realistas, históricos, románticos, de suspenso, etc., etc.

Partes del cuento.

Todo cuento debe contar con una introducción, un desarrollo y un desenlace.

Introducción.

Aquí se presenta el contexto de la historia y los personajes principales. Puede mencionarse el lugar y la época donde se suscita para ofrecer una mejor experiencia al lector. Se da entrada a lo que se desarrollará en el nudo (o desarrollo).

Desarrollo.

En esta parte de desenvuelve el conflicto o problema y suceden los hechos más importantes que añaden tensión y expectativa a la narración: ¿Podrán resolverlo?, ¿podrán vencer el mal?, ¿lograrán ser felices?, por mencionar algunos ejemplos.

Se recomienda dar un giro especial a la historia; es decir, añadir un giro inesperado al cuento para que no sea predecible y forme parte de un ‘cliché’.

Desenlace.

El desenlace es la solución a lo acontecido durante el desarrollo para dar fin al cuento. En narraciones para niños suelen ser finales felices, pero en otros tipos, el final puede culminar en expectativa o en sucesos trágicos.

¿Cómo escribir un cuento?

Para escribir un cuento se deben tomar ciertos criterios. Si nunca se ha escrito uno, podríamos comenzar con el ejercicio de adaptar nuestra propia vida en un cuento, o bien, crear una narración acerca de nuestra mascota o de nuestro grupo de amigos.

1. Pensemos en un escenario.

Esto es, en qué época vamos a colocar nuestra historia. Será futurista, actual, en una playa, en un bosque, en una comunidad, etc. No importa si modificamos contextos o personajes. Recordemos que en un cuento la creatividad y la lejanía con la realidad es importante para plasmar lo que deseamos.

Al mismo tiempo que pensamos en el escenario, definamos cómo vamos a narrar el cuento; en primera persona, en segunda o en tercera.

2. Pensemos en quien va a leernos.

Si es nuestra familia, es un poco más fácil que reconozcan ciertos elementos dentro de la historia. Pero si queremos enfocarnos en seguidores adultos o niños, debemos de ser claros y al mismo tiempo entretenidos.

3. Considerar la extensión.

No es necesario desarrollar tanto a los personajes, sino centrarnos en la temática de la historia para que tenga una secuencia y una intención. A diferencia de una novela que puede llegar a ser muy extensa, en el cuento es posible sintetizar un acontecimiento que podría durar años.

Por ejemplo, en el cuento de “La Bella Durmiente”, la princesa despierta tras 100 años de sueño. Quizá en una novela se desarrollen situaciones mientras la princesa duerme, pero en un cuento, la narrativa se ajusta para dar a entender que todo ese tiempo ha pasado y que finalmente un príncipe rompió el hechizo.

Otra cuestión relacionada a la extensión, es que de principio a fin, cada frase del cuento tiene que estar ahí con una función. ¿Es imprescindible o la esencia del texto se comprende sin esa frase? Podríamos eliminar oraciones irrelevantes de una sección para quizá reforzar en otras partes que requieren más claridad.

4. Escribir un excelente primer párrafo.

Un primer párrafo es lo que definirá si nuestro lector continuará leyendo o buscará mejores opciones, así que el primer párrafo debe ser lo suficientemente atractivo como para atrapar al receptor e involucrarlo en la historia.

5. Elegir un buen final.

Recordemos que el objetivo de un cuento es brindar una enseñanza o una lección; es decir, la historia debe tener un propósito que sea de utilidad para el lector y debe cerrar con algo memorable.

Hay varias maneras de terminar un cuento:

Solución abierta: el público usará su criterio libremente con base al desarrollo de toda la historia.

Se resuelve: el significado del resultado es claro y se ajusta al patrón de causa y efecto de los eventos anteriores.

Regresa al principio: una imagen o acción de apertura regresa y la historia recibe una estructura circular.