Ernest Hemingway

Illinois, Estados Unidos, 21 de julio de 1899-Ketchum, Estados Unidos, 2 de julio de 1961

Escritor y periodista famoso por sus novelas de estilo sobrio pero intenso. Ernest Hemingway es recordado como una de las figuras de la Literatura americana más importantes del siglo pasado, galardonado con un Premio Nobel.

El camino a las letras

Fue el segundo hijo de un médico y una mujer dedicada a la música, cuyos nombres fueron  Clarence Edmonds Hemingway y Grace Hall Hemingway. Su madre deseaba que estuviese interesado en la música pero él disfrutaba más con la caza, la pesca y la vida al aire libre.

En el período 1913-1917 asistió a la escuela Oak Park and River Forest High School. Mantenía buenas calificaciones, pero destacó en Inglés y en varios deportes: fútbol, boxeo, atletismo y otros. En penúltimo año cursó una asignatura de periodismo y sus trabajos fueron exhibidos en el periódico escolar, ya que se encontraban entre los mejores de la clase.

Después de su educación elemental se encontró reticente en estudiar la universidad. Como alternativa, se convirtió en un periodista novato para el periódico The Kansas City Star, aprovechando su facilidad para la escritura. El estilo del diario permeó en su propia mente e influyó en el desarrollo de su propio estilo literario.

La agitada vida de Hemingway

En un Estados Unidos envuelto en la Primera Guerra Mundial, Ernest se unió a la Cruz Roja en 1918 como conductor de ambulancias en Italia tras un intento fallido de enrolarse en el ejército. Fue ahí donde conoció a John Dos Passos, un escritor con quien mantendría una relación complicada. Pero en julio del mismo año, Ernest fue severamente herido en el frente italiano tras ser alcanzado por fuego de mortero. Se encontró grave pero sobrevivió y el gobierno de Italia le otorgó una Medalla de Plata al Valor por ayudar a soldados a pesar de sus heridas.

Regresó a Estados Unidos en 1919 y volvió a ejercer el periodismo en algunos diarios de Canadá y Estados Unidos, incluyendo al Toronto Star. Durante sus años de reajuste conoció a Hadley Richardson, se casaron y se mudaron a París. Una vez en la capital francesa Ernest comenzó a laborar como corresponsal para el periódico Toronto Star.

París resultó una ciudad altamente beneficiosa para el incipiente escritor. En plenos “locos años 20”, la ciudad albergaba una horda de artistas e intelectuales que conformaban la llamada “Generación Perdida”, con los cuales Hemingway se codeó e intercambió ideas.

Un incidente dejó a Ernest sumido en la tristeza: su esposa había perdido una maleta que contenía las obras que él había creado a lo largo de mucho tiempo. Sin embargo, en 1926 creó su primera novela importante, Fiesta (The sun also rises). Tiempo después se divorció de Hadley y contrajo matrimonio con Pauline Pfeiffer; se casaría dos veces más en el futuro.

En 1929 publicó su siguiente obra, Adiós a las armas, una de las mejores novelas ambientadas en la Primera Guerra Mundial, inspirada en una joven de la que se enamoró profundamente mientras estaba en la Cruz Roja. Para esa época, ya era un escritor popular que estaba consolidándose como uno de los mejores narradores del siglo XX, gracias a su particular estilo sencillo y directo pero creativo.

En 1937 se mudó a España para trabajar como corresponsal de la Guerra Civil Española. La experiencia le proveyó suficiente material para la elaboración de su novela Por quién doblan las campanas, que se publicó en 1940 y por la que fue nominado al Premio Pulitzer.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial cambió su lugar de residencia a Cuba, donde escribió El viejo y el mar, publicada en 1952. La novela representó una renovación de Hemingway ante las críticas negativas de Al otro lado del río y entre los árboles y le hizo ganador del Premio Nobel de Literatura de 1954.

El éxito de Ernest contrastaba con los continuos accidentes que minaban su salud. Era además un hombre con gran apego al alcohol y probablemente afectado por una enfermedad genética que nubló la claridad de su mente en sus últimos años. Una madrugada de 1961, Hemingway accionó el gatillo de su escopeta y se quitó la vida.

La grandeza de Ernest Hemingway pasó a formar parte de la historia de la literatura. Su forma de escribir, muchas veces aclamada y muchas veces imitada, ha sido su sello característico.