¿Qué es el Slime? 


El slime (se pronuncia “slaim”) o también nombrado “moco de unicornio” es una masa viscosa y flexible de colores llamativos que se manipula con mucha facilidad. A pesar de que tiene una textura pegajosa, no se adhiere a las superficies ni a la piel. Además puede partirse y volver a juntarse en una masa homogénea cuantas veces se desee. Hay de todos los costos; desde muy económicos hasta aquellos de precios elevados que incluyen elementos extra como brillantes o figuras coloridas.

Su popularidad nació e incrementó gracias a las redes sociales, donde varios vloggers enseñaban a cómo elaborarlo en casa con ingredientes que se encuentran fácilmente en el baño o en la bodega: jabón, agua, pegamento, espuma de afeitar, colorantes, diamantina, etc., etc.

Parece un excelente juguete totalmente inofensivo que puede entretener a nuestros niños por horas… sin embargo, no todos los slimes son lo que parecen. Componentes tóxicos podrían estar ocultos sin que nadie pueda sospechar al respecto; y entre la lista de ingredientes para elaborar slime, existe uno potencialmente peligroso: el borato de sodio, mejor conocido como bórax.

¿Te comes las uñas? Tu vida peligra.

Bórax, como componente de algunos slimes.

El bórax es un compuesto del boro (por eso también se le conoce como sal de boro) que se disuelve fácilmente en el agua. Su utilización está destinada para diversas áreas del hogar, ya que es componente de detergentes, suavizantes, jabones, desinfectantes, etc. No es una sustancia tóxica si se utiliza de manera responsable y adecuada, pero al tratarse de juguetes para niños, la situación cambia. 

Bórax en el slime
Cristales naturales de Bórax.

El bórax sí es tóxico si se mantiene en contacto directo con la piel descubierta mucho tiempo y especialmente en grandes cantidades; es por ello que se recomienda la protección con guantes. Personal profesional de limpieza suele portar lentes de trabajo y cubrebocas para su seguridad, ya que las partículas del borato de sodio dañan severamente las vías respiratorias y los ojos en caso de ingesta o contacto accidental. 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), organización española creada con el objetivo de defender los derechos de los consumidores, advirtió sobre el uso de algunos tipos de slime elaborados con bórax.

Algunas de estas masas contienen hasta 14 veces más bórax que el límite establecido, y lo más alarmante es la frecuencia y las horas que los niños pasan utilizando la sustancia.

El Dr. toxicólogo Héctor Berzel, señala que el bórax puede causar irritación severa y quemaduras en la piel de los niños, especialmente tomando en cuenta que ellos suelen tocarse el rostro, frotar sus ojos e introducir sus dedos en la boca más de una vez al día. Por lo que el slime puede ser un peligro potencial si no se conocen sus componentes y si no existe la adecuada supervisión.

Otros resultados más graves, incluyen vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y en el peor de los casos, fallos renales y hepáticos. 

Si notas que durante o instantes después del uso de slime, el niño presenta:

  • Resequedad en manos.
  • Piel levantada por resequedad severa.
  • Enrojecimiento en manos o en mucosas.
  • Comezón en manos.

Suspende el uso del slime y consulta al médico, ya que son las primeras señales de irritación.

No confundir con Ácido bórico.

El bórax no debe confundirse con ácido bórico, ya que podría generar desinformación. El ácido bórico posee una fórmula molecular distinta y puede resultar del calentamiento del bórax.

Es mayormente utilizado como insecticida, bactericida, abono, retardante del fuego, etc. Es decir, su manipulación sin conocimiento también resulta en un peligro potencial, pero es una sustancia diferente al bórax que no se emplea para la elaboración de slime.

¿Qué otro peligro puede hallarse en el slime?

Antes de usar slime, las manos deben estar muy limpias. La acumulación de bacterias dentro de la masa como resultado de manos y uñas sucias con polvo, comida, saliva, partículas de excremento, etc. también son un riesgo potencial para los niños. Dejarlos con una masa moldeable sucia, es como ofrecerles el trapeador del suelo para jugar.

Slime con borax

De igual manera, procura que el slime no sea utilizado en cualquier superficie ni sea manipulado por muchas personas, y si es así, deséchalo. Los niños suelen cubrir cualquier objeto o superficie con el slime como parte de su diversión o curiosidad, pero aquí se puede adquirir todo tipo de enfermedades bacterianas. Tampoco conocemos el grado de higiene de los que acceden a jugar el slime con nuestros niños, ni sabemos quién ha estornudado sobre sus manos o quién empieza con síntomas de gripe, por poner algunos ejemplos. 

¿La solución es prohibir el Slime?

No todos los slimes están elaborados con bórax o deben contener bórax para conseguir la consistencia flexible y viscosa. Como primer punto, es importante verificar que los envases contengan etiquetas, y acto seguido, leer detenidamente los componentes para descartar los que están fabricados con químicos irritantes. 

Es posible elaborar slime en casa con ingredientes “nobles” con la salud y el medio ambiente, como por ejemplo, fécula de maíz y jabón líquido para trastes. Sin embargo, siempre es importante la supervisión adulta.

Riesgos del slime para los niños

Se recomienda su uso para niños más grandes que ya pueden comprender instrucciones de no introducir sus dedos a la boca o tocar el rostro, así como conceptos básicos sobre la higiene, pero algunos colegios de nivel preescolar y escolar otorgan slimes para su entretenimiento o permiten que los alumnos lleven el suyo. ¿Qué se puede hacer ante ello?

Para niños inteligentes: La Música.

Si el colegio otorga el slime, solicita información sobre su procedencia y componentes, así como los protocolos de higiene que se tienen con relación a su uso y a su tiempo de desecho. Nunca subestimemos el daño ocasionado por bacterias; hay algunas realmente peligrosas.

Por otro lado, si los alumnos pueden llevar el suyo, hay que educar al niño con relación a la higiene, la manipulación y la acción de compartirlo con otros compañeros. Así como pedir colaboración de los profesores para enseñar a los niños a cómo jugarlo sin riesgos.

El slime es un entretenimiento que ha permanecido varios años en el gusto del público infantil, y como en todo juguete, siempre existen riesgos que deben considerarse y evitarse. En resumen, el slime no es dañino ni tóxico, siempre y cuando sus ingredientes sean los indicados y los adultos tengan la información adecuada para saber cómo actuar en cualquier caso.

Fuentes consultadas:

elpais.com/elpais/2018/06/04/mamas_papas/1528126198_349016.html

www.healthline.com/health/is-borax-safe