¿Cómo hacer una conclusión?

Una conclusión es el resultado o proposición final sobre un argumento luego de las premisas; es decir, luego de haber planteado con datos y/o circunstancias. Es hacer énfasis en la idea o punto principal de lo que propusimos o evidenciamos en el desarrollo del texto.

La conclusión es tan importante como cualquier otra parte del texto; por lo tanto, su elaboración no debe ser subestimada. Imagine cerrar su escrito con broche de oro y dejar una importante huella en el recuerdo del lector… lector que puede volver a leerlo, o mejor aún, recomendarlo.

Varios autores coinciden en que una conclusión es un reflejo de la introducción pero con una información más completa. Recordemos que una introducción es la entrada atractiva de un discurso, en este caso textual, que provoca que un lector tenga interés en continuar.

Si se concluye que con las soluciones obtenidas se resuelve la problemática planteada al inicio del proyecto, la investigación posee utilidad práctica. Si los resultados generan nuevos conocimientos, entonces posee utilidad metodológica.

Elaborar una conclusión

Para elaborar una buena conclusión hay que tener en mente que una conclusión NO es un resumen. En un resumen se explica de manera breve y concisa todo de principio a fin, resaltando puntos clave y explicando simplemente de qué trata el material textual sin emitir juicios críticos.

En cambio, elaborar una conclusión conlleva a otro proceso donde el autor puede intervenir.

Recomendaciones al hacer una conclusión.

1. Se recomienda iniciar una conclusión horas después de haber terminado el desarrollo del texto. Pues, tendremos las ideas más frescas y claras, además de que estaremos más concentrados.

2. Evitar el ‘copy and paste’ (copiado y pegado) de fragmentos de otra parte del texto. Mejor emplear palabras y frases nuevas para exponer la parte final del proyecto.

3. Una conclusión no debe ser confusa. Cabe recordar al lector el propósito de nuestro tema siguiendo una secuencia. Es puede iniciar mencionando el propósito del tema, seguido de los resultados obtenidos y finalizando con las repercusiones generadas tras esos resultados en el entorno o ambiente estudiado.

Con ello se demuestra que el trabajo cumplió con un fin, al mismo tiempo que se le invita al lector a experimentarlo por su cuenta o a plantearse nuevas preguntas, dependiendo de cuál sea la temática tratada.

4. Un poco relacionado con lo anterior, también es importante provocar a la reflexión de manera natural o enviar un mensaje que toque la sensibilidad del receptor para que analice sobre lo aprendido.

Otros puntos a considerar al hacer una conclusión.

– Mencionar y repasar puntos principales.

– Mencionar el por qué quieres comprobar / analizar / demostrar algún punto.

– Recordar la cifra o dato más relevante.

– Retomar el resultado y repercusión que dejó la idea principal.

– Sugerir al lector poner a prueba lo adquirido o invitarlo a continuar con una siguiente acción.

– Podrían indicarse las inconformidades o limitaciones generadas a lo largo del proceso. Con esto lograremos reflejar la fidelidad y la honestidad de la investigación al no haber acudido a datos o información no comprobada.

– Dependiendo del tema, podría culminarse con una advertencia. Por ejemplo, si el tema es sobre bosques de México, un dato duro sobre el panorama que se prevé para años posteriores causaría un importante impacto.

– Es válido incluir una cita literaria o una que se relacione con el tema, cuyo autor, de preferencia, sea reconocido.

– Considere refuerzos textuales como: “Por las razones mencionadas”, “Lo expuesto”, “Por lo tanto”, “Con relación a…”, “En cuanto a…”, “De esa manera”, etc., etc.

Errores comunes al hacer una conclusión.

– Ser redundante o repetir fragmentos idénticos.

– Demostrar duda o poca confianza al exponer argumentos o el argumento principal.

– Mencionar información no encontrada en ninguna parte del proyecto.

– Salirse de la temática inicial y “regresar” para retomar.

– Ser incoherente o no saber relacionar dos puntos.

– Caer en contradicciones.

– Escribir todo corrido. Puede separar su texto en párrafos más prácticos para facilidad de lectura.

– Escribir frases aisladas no relevantes o inconclusas.

– Escribir información nueva o argumentos nuevos. Esto dejaría un trabajo inconcluso y formaría parte de otra investigación. Pero si el autor va a dar seguimiento a dichos nuevos argumentos, siempre y cuando tengan relación directa o se deriven de resultados obtenidos del primer proyecto, podría plantearlo como forma de invitación. Sin embargo, esto no debe alterar, modificar, ni ”derrumbar” todo el trabajo previamente realizado, sino que debe usarse como conexión.

Extensión de una conclusión.

La extensión de una conclusión depende del tipo o nivel de investigación que estamos elaborando y de a quienes nos estamos dirigiendo.

Para trabajos de nivel escolar, se recomienda escribir entre media y una cuartilla. Para ensayos, tesis o estudios más profesionales, de una a cuatro páginas es una buena medida. De hecho, para las tesis de grado, es bien visto elaborar un mínimo de tres páginas.

Conclusión:

Una conclusión debe sintetizar las ideas principales del texto con la aportación del autor para reiterar y tomar en consideración los conocimientos que adquirió a lo largo del proceso de elaboración, haciendo hincapié en los resultados obtenidos y sus efectos. Con ello, se justifica todo el trabajo realizado y se le da un sentido o un por qué.

De esta manera, estaremos cumpliendo con el propósito de nuestra investigación y como parte de la misma naturaleza en el ámbito, generaremos nuevas dudas o nuevos parámetros que den inicio a otras investigaciones.

¿Verdad que no es tan difícil?