¿INTELIGENCIA O CONCIENCIA?

La hormiga del Sahara

La hormiga del Sahara (Cataglyphis bicolor) es un insecto africano que está adaptado a las inclementes temperaturas del desierto del Sahara, que puede alcanzar más de 50 ºC. Debido a la aridez de su entorno, las colonias deben desplazarse a través de largas distancias para buscar alimento. Curiosamente, regresan a su hormiguero siguiendo una línea recta y orientándose con el ángulo del sol, para lo que deben contar los pasos recorridos de un lado a otro. Esto les permite conocer la distancia de desplazamiento.

El comportamiento de las hormigas indica cierto nivel de inteligencia, a pesar de poseer un diminuto cerebro. La pregunta es ¿puede también ser indicio de consciencia? Después de todo, las hormigas tienen que reconocer su entorno, poner atención a sus pasos y relacionarse entre sí para lograr su objetivo. No podemos asegurarlo, ya que la consciencia en los animales es un tema muy debatido desde hace muchos años.

De acuerdo con la Cambridge Declaration on Consciousness (Declaración de Cambridge sobre la Consciencia), un manifiesto firmado en 2012 en Cambridge, hay evidencia de que los animales no humanos poseen sustratos neurológicos (es decir, capacidades mentales) que generan consciencia.

En teoría, lo anterior incluye a los insectos, a los que generalmente se ha tomado como menos inteligentes. Pero nuevos estudios, realizados por los profesores Andrew Barron y Colin Klein, de la Universidad de Macquarie, sugieren que estos artrópodos de seis patas tienen una estructura en el cerebro medio similar a la de los humanos, lo que podría dotarlos de una capacidad aproximada a la de la consciencia.

La cuestión de la conciencia.

Si a Descartes alguien le hubiera sugerido que los animales sí tienen consciencia, quizá habría soltado una carcajada en el mismo momento. Siglos atrás, el filósofo aseguró que el lenguaje es una condición necesaria para tener una mente racional, capaz de razonar, por lo que los animales quedan fuera del asunto. Para Descartes los animales son machina animata (máquinas vivientes), máquinas sin alma.

Pero David Hume, otro filósofo del siglo XVIII, no estaba de acuerdo. En su Tratado de la naturaleza humana (A treatise of human nature), compara la razón humana y la razón de los animales, diciendo que estos últimos se comportan como resultado de la asociación entre las ideas de su mente y que están dotados de razón.

Experimentos actuales realizados en chimpancés, delfines y algunos otros animales indican que estos pueden reconocerse ante el espejo y comprender el resultado de sus acciones, según lo cual podrían reconocer su identidad propia. Sin embargo, los experimentos con espejos no han incluido a la mayoría de las especies.

CONSCIENCIA Y CONCIENCIA.

Estas dos palabras suelen usarse como sinónimos, aunque hay ligeras diferencias entre ambas, más allá de la ortografía. La palabra “conciencia”, según el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), tiene varias acepciones, pero generalmente se refiere al conocimiento del bien y el mal y al sentido ético o moral que se tiene de cuestiones de la vida. Para la filosofía, la conciencia es una actividad mental de un individuo que le hace sentirse presente en la realidad.

“Consciencia”, según la RAE, es la capacidad humana de reconocer la realidad y relacionarse con ella, el conocimiento inmediato que tiene de su existencia y sus acciones. Para la psicología, es un acto psíquico a través del que un individuo se percibe en el mundo.

¿INSECTOS CONSCIENTES?

En mayo de 2016, Barron y Klein dieron a conocer en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences el estudio What insects can tell us about the origins of consciousness (Qué nos pueden decir los insectos sobre los orígenes de la consciencia), en el que propusieron que los insectos tienen la capacidad de experimentar el aspecto más básico de la consciencia, llamado experiencia subjetiva. Esto no significa que pueden razonar o que tengan pensamientos profundos, sino que, de alguna manera, al realizar sus actividades tienen sensaciones asociadas a ellas, y sus estados mentales se sienten como algo cuando suceden.

Jirafas

Las hormigas del Sahara tienen la necesidad de buscar alimento, pero no solamente van en busca de él como autómatas. Probablemente, como sugieren los expertos, las hormigas asocian la presente sensación del hambre con las pasadas sensaciones, y entonces reconocen y van en busca de comida. En un sentido muy básico, los insectos podrían sentirse como insectos y planear, pero no imaginar. O al menos eso es lo que se cree actualmente.

Los estudios de Barron y Klein incluyeron investigaciones sobre la estructura cerebral, en las que observaron que el cerebro medio o mesoencéfalo de los insectos es parecido al mesoencéfalo de las personas. El cerebro medio está asociado a la habituación y la motivación, y podría ser responsable de la capacidad de la experiencia subjetiva.

Es muy pronto para asegurarlo, pero quizá los insectos no son tan simples como podría pensarse. Ante esto, ¿seguiría hoy Descartes pensando lo mismo?

Fuentes

http://www.smithsonianmag.com/science-nature/do-insects-have-consciousness-180959484/

http://www.smithsonianmag.com/smart-news/do-insects-have-consciousness-ego-180958824/

https://en.wikipedia.org/wiki/Midbrain

http://www.pnas.org/content/113/18/4900.abstract

https://en.wikipedia.org/wiki/Animal_consciousness

http://plato.stanford.edu/entries/cognition-animal/

Charlotte Uhlenbroek. (2009). Vida Animal. Pearson Educación.