DISPOSITIVOS PARA PROTEGER MAMÍFEROS MARINOS

Bajo el agua existe un mundo singular. Peces, mamíferos, crustáceos, moluscos y demás organismos acuáticos pululan de un lado a otro en una rutina típica, ajenos a las diligencias y deseos de los humanos arriba de ellos. Si bajáramos la cabeza en las zonas más concurridas debajo del mar, descubriríamos un hervidero de sonidos tan hermosos como extraños.

En el agua, las ondas sonoras viajan de forma más rápida que en el aire, por lo que entre los organismos acuáticos el sonido se transmite de forma más eficaz. A lo largo de millones de años, muchos de estos animales desarrollaron una aguda capacidad auditiva que, a diferencia de los seres humanos, va más allá de escuchar sonidos. Estos pueden ayudarlos a orientarse, a comunicarse entre sí, a buscar presas y a escapar de los depredadores o bien, a detectarlos antes de ser descubiertos.

De todos los animales acuáticos, los mamíferos marinos, y especialmente los cetáceos, destacan por el uso del sonido.

¿Quiénes son los cetáceos?

Son un grupo de mamíferos marinos divididos en dos grandes grupos: odontocetos (con dientes) y misticetos (con barbas). Los cetáceos se caracterizan por ser animales que dependen completamente del agua para nacer, crecer, alimentarse y reproducirse. Típicos cetáceos son las ballenas jorobadas, los delfines, las marsopas, las orcas, los cachalotes, los narvales y las belugas.

La mayoría de los mamíferos marinos son capaces de escuchar sonidos que se encuentran a frecuencias por encima del rango del oído humano; esto significa que por naturaleza nosotros no podemos escucharlos. Además, muchos sonidos que los mamíferos marinos emiten tampoco pueden ser oídos por las personas aun si se encuentran debajo del agua. Podemos distinguir el lento y melancólico canto de las ballenas jorobadas y los clics de los delfines, pero no muchas de las llamadas de la ballena azul, que escapan de nuestro rango de audición.

No todo son ventajas. Su agudeza auditiva les permite también escuchar lo que sucede sobre la superficie del agua, y esto es cada vez un problema mayor en las zonas muy concurridas y sometidas a mucha actividad industrial, turística y hasta científica. No obstante, la ciencia también ha podido ayudar a protegerlos y conocer el papel del sonido en su vida gracias a la bioacústica.

Bioacústica protectora

Esta ciencia se centra sobre todo en la investigación y análisis de la emisión, dispersión y recepción del sonido en los animales para comprender sus alcances y posibilidades. El estudio de los mamíferos marinos es más complicado que el de los terrestres, ya que es más difícil para los científicos pasar mucho tiempo en su hábitat natural, así que la investigación se realiza gracias a varios tipos de herramientas mediante las que es posible escuchar los sonidos que se producen bajo la superficie del agua.

Dispositivos usados

-DTAG. Es un pequeño dispositivo de grabación digital acústica que consiste en una radio con un pequeño micrófono que se adhiere a la espalda de las ballenas gracias a unas ventosas de silicona. Tiene gran capacidad de memoria, y permite escuchar tanto las vocalizaciones de las ballenas como otros sonidos que se registran a su alrededor. Fue desarrollado por la Woods Hole Oceanographic Institution para monitorear el comportamiento y la respuesta de los cetáceos a los sonidos.

-Dispositivos “pop-up”. Son instrumentos flotantes medianos a grandes que se colocan bajo el agua y registran los sonidos de las inmediaciones. Al cabo de un tiempo se sacan y se escuchan los datos para su análisis. Fue creado por científicos del Bioacustics Research Program (Programa de Investigación Bioacústica) de la Universidad de Cornell.

 

-Hidrófonos. Muy parecidos a micrófonos convencionales, son transductores de sonidos que generan electricidad al someterse a cambios de presión. Se instalan bajo el agua con el mismo fin que los dispositivos “pop up”.

-Proyectores de sonido. En inglés se les conoce como “jawphones”, ya que son micrófonos instalados en la mandíbula de los mamíferos mediante ventosas. Suelen usarse en cetáceos odontocetos, ya que, curiosamente, es en la mandíbula inferior donde los sonidos se reciben.

Además de estos aparatos, también se utilizan otros tipos de micrófonos, auriculares, boyas y hardware especializado.

La tecnología de la bioacústica permite conocer el entorno de los mamíferos marinos y evaluar el grado de contaminación acústica que puede haber en el hábitat y afectar su vida. También ayuda a entender la vida, la comunicación y el papel de los sonidos en la existencia de estos animales, y disminuir el riesgo de que los cetáceos colisionen con embarcaciones.

Fuentes

http://ocean.si.edu/ocean-news/scientists-use-bioacoustics-protect-marine-mammals

http://www.whoi.edu/page.do?pid=39337

http://www.birds.cornell.edu/page.aspx?pid=2713#BRPRevised=1

http://www.pmel.noaa.gov/acoustics/whales/bioacoustics.html

http://www.public.navy.mil/spawar/Pacific/71500/Pages/researchprograms.aspx