Podría reducir hasta el 40 % de su esperma.

Malas noticias para las abejas, los apicultores y la ecología en general. Si ya el número de colonias se ha reducido en los últimos años debido a diversos problemas como la invasiva urbanización y el uso sistemático de los pesticidas, ahora un estudio publicado en julio de 2016 en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, sugiere que los neonicotinoides, insecticidas muy utilizados en cientos de países, tienen un efecto anticonceptivo en los machos de las abejas melíferas (Apis mellifera).

No es la primera vez que los neonicotinoides son señalados como causantes de problemas ecológicos. En realidad, sus efectos negativos sobre los insectos se han estudiado desde hace varios años, pero esta es la primera vez que se les relaciona con problemas en la reproducción de los insectos machos.
Hagamos un repaso rápido.

Hace unos años, un grupo de expertos de The Xerces Society for Invertebrate Conservation publicó un informe titulado Are Neonicotinoids Killing Bees? (¿Están los neonicotinoides matando abejas?) en el que se concluyó que dichos insecticidas son muy tóxicos tanto para las abejas como para los abejorros, y que, si bien es cierto que no hay una relación directa entre su uso y el Problema de Colapso de Colonias (Collony Colapse Disorder), es posible que las vuelvan más susceptibles al ataque de parásitos y otros microorganismos.

El Problema de Colapso de Colonias

Se trata de un grave fenómeno que se caracteriza por la desaparición de las abejas obreras de una colonia, por lo que la reina, las abejas inmaduras y algunas otras que las cuidan son las únicas que se quedan, pero la mayoría termina por morir sin la presencia de las obreras. Durante las investigaciones se observaron muy pocos cuerpos de obreras cerca de las colonias, y algunos apicultores estimaron pérdidas de un 30-90 % de sus colmenas durante el período 2006-2007.

Se desconoce la causa exacta del problema, pero se ha barajado varias conjeturas: ataques masivos de ácaros Varroa destructor, mala nutrición e intoxicación por plaguicidas, entre otras.

En 2013, la Unión Europea prohibió el uso de tres tipos de neonicotinoides sobre cultivos con flores por representar un alto riesgo para las abejas; sin embargo, esta medida fue criticada por muchas personas según las cuales la UE se basó en evidencia científica débil. Apenas en abril de 2016 se publicó un estudio en la revista Scientific Reports que indica que cada tipo de insecticida prohibido por la UE afecta a las abejas de modo particular; específicamente, Imidacloprid y Tiametoxam resultaron altamente tóxicos para abejorros silvestres, al afectar su memoria y otras funciones elementales.

¿Cómo funcionan los neonicotinoides?

Buena pregunta. Este grupo de insecticidas está químicamente relacionado con la nicotina, y se usa en un amplio número de cultivos agrícolas para mantener alejados a los insectos nocivos que atacan o se alimentan de la materia vegetal, como áfidos, termitas y algunos escarabajos.

La forma en que funcionan es un poco compleja, ya que no simplemente matan con rapidez al ser inhalados, como pudiera pensarse. Lo que hacen primero es unirse a los receptores nicotínicos de una célula hallada en el sistema nervioso central (SNC) de las abejas, lo que después desencadena una respuesta en dicha célula. Eventualmente, los receptores se bloquean debido a la sobreestimulación nerviosa, entonces los impulsos nerviosos no pueden transmitirse, se produce una parálisis y el insecto muere:

Neonicotinoides  Receptores nicotínicos del SNC = Bloqueo de receptores y muerte.

La sociedad de las abejas.

En cada colonia de abejas melíferas hay una jerarquía rigurosa con tareas específicas que cumplir. La estructura social se compone de 2 grandes grupos y una abeja reina.

Reina. Es la única hembra de la colonia que puede reproducirse y la que ejerce el control sobre las obreras y los zánganos. Cuando necesita protección, induce a las obreras a emitir un tipo de feromona que las hace rodearla.

Obreras. Es el grupo mayor de toda la colonia, y aunque son hembras, no pueden poner huevos ni reproducirse de ninguna forma. Se encargan de realizar numerosas tareas, como limpiar la colmena, recolectar y transportar polen y alimentar a las larvas.

Zánganos. Son los machos encargados de aparearse con la abeja reina. ¿Su contribución más importante para la colonia? Su esperma.

Los neonicotinoides y la reproducción de las abejas

El estudio realizado en Suiza, Neonicotinoid insecticides can serve as inadvertent insect contraceptives (Los insecticidas neonicotinoides pueden ejercer como anticonceptivos involuntarios de insectos), llegó a sus resultados tras estudios en los que se expuso a colonias de abejas melíferas a Tiametoxam y Clotianidina y después se les mantuvo cautivas hasta que alcanzaron su madurez sexual. Al analizar a los machos (zánganos), descubrieron que la cantidad de espermatozoides se redujo en un 39 % por ciento con respecto a los zánganos no expuestos a los químicos.

Es un resultado llamativo, si observamos que anteriormente se hacía hincapié en los efectos en la supervivencia y la reproducción de las reinas y la reducción del número de abejorros. De acuerdo con esto, los neonicotinoides también son capaces de afectar la capacidad reproductiva de los zánganos, y por ende, perjudicar la fertilización de las reinas y el número de individuos que deberían nacer. Según los científicos involucrados, la situación podría causar severas consecuencias para el estado físico de una reina y toda su colonia, por lo que esta podría ser otra explicación de la reducción de las colonias que se ha presentado en muchas regiones del mundo.

Jirafas

Todos saben que las abejas tienen un papel esencial en la naturaleza, pero pocas veces nos damos cuenta de la dimensión de este hecho. Por supuesto, de ellas obtenemos la miel que llena nuestras despensas y nos brinda numerosos beneficios para la salud, pero su papel como polinizadoras es de una importancia ecológica vital.

Las obreras visitan plantas con flores para recoger el néctar rico en azúcar que las alimenta y el polen abundante en proteínas, y mientras hacen esto, transportan en su cuerpo granos de polen que llegan a los órganos sexuales femeninos de las flores. Si todo resulta favorable, la polinización propicia la fecundación de la planta, lo que después de un tiempo resulta en frutos y semillas.

Otra razón para mantener en la mira y cuestionar el uso de los insecticidas.

Fuentes

http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/283/1835/20160506

https://www.theguardian.com/environment/2016/jul/27/leading-insecticide-cuts-bee-sperm-by-almost-40-per-cent-study-shows

http://ento.psu.edu/publications/are-neonicotinoids-killing-bees

https://www.epa.gov/pollinator-protection/colony-collapse-disorder

https://en.wikipedia.org/wiki/Neonicotinoid