Ursus maritimus

Longitud
1.8 a 3 mt.

Peso
250-700 Kg.

Mientras el oso polar (Ursus maritimus) se encuentra amenazado, la población mundial aumenta y la quema de combustibles fósiles incrementa la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera. De acuerdo con el cuarto informe de evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, las actividades industriales han aumentado el nivel de dióxido de carbono a 400 partes por millón durante los últimos 150 años, lo que ha contribuido al aumento de la temperatura global.

Y al aumento de la vulnerabilidad del oso polar. Es el carnívoro más grande del Ártico y una especie naturalmente ligada al hielo, dotada con una gruesa capa de grasa subcutánea y una densa capa de pelo que le protegen del frío de su hábitat. Pasa la mayor parte de su vida sobre hielo marino, en donde descansa, caza su alimento y cría a sus descendientes. El calentamiento global, causado por múltiples factores, ha tornado vulnerable al Ártico debido al aumento del nivel de las aguas y al derretimiento del hielo, y esto ha conllevado una gran amenaza para el oso polar.

¿La pérdida del hielo marino del Ártico significa el declive paulatino de esta icónica especie? Por desgracia, esto parece ser cierto. Quedan entre 20,000 y 25,000 osos polares maduros, pero la población está reduciéndose conforme pasa el tiempo, a pesar de las advertencias sobre los múltiples peligros que implican el calentamiento global y el cambio climático.

¡TOMA NOTA!

Pero no todo está perdido, aún hay esperanza verdadera de salvar a la especie, lo que necesita de la cooperación de gran parte de la población humana. Necesitamos recuperar nuestro planeta a través de medidas efectivas ¡pero no necesariamente complicadas! Esto es lo que podemos hacer para reducir la emisión de gases de efecto invernadero:

1

Minimizar el uso del automóvil. En la medida de lo posible, úsalo solo cuando sea absolutamente necesario, y prefiere el transporte público o los autos compartidos. Todo esto ayuda a reducir las emisiones de gases tóxicos a través de los tubos de escape.

2

Reducir el consumo de energía en el hogar. Desconecta los aparatos cuando no los utilices, reemplaza las bombillas incandescentes por opciones que ahorran energía y, si puedes, instala artefactos para aprovechar la energía solar o eólica. Son medidas ampliamente difundidas y fáciles de aplicar.

3

Consumir bienes y servicios locales, preferentemente de prácticas sostenibles. Además de favorecer la economía local, ayudas a limitar los costos de transporte y embalaje de productos, lo que también contribuye a reducir la liberación de gases de efecto invernadero. Trata de no usar productos derivados del petróleo. Recuerda que las industrias son una gran fuente de estos gases.

4

Apoyar las investigaciones y acciones para la protección de los animales. Los aportes voluntarios, ya sean económicos o prácticos pero a gran escala, pueden hacer la diferencia. Involúcrate en las actividades y campañas ambientales de la zona en donde vives y ejerce presión en las autoridades sobre la necesidad de reducir los gases de efecto invernadero.

5

Concientizar. Si tú tratas de mantener una vida saludable para ti y tu medio ambiente, lleva el mensaje hacia las demás personas y pon el ejemplo. La educación es un arma poderosísima para cambiar las prácticas insostenibles que están llevando al oso polar al declive, y para tener futuras generaciones conscientes y preocupadas por su entorno.

Reducir la emisión de los gases que ocasionan el calentamiento global es la única medida que puede detener el calentamiento global y la desaparición de los osos polares. Pero, ¿hacer todo esto nos dará tiempo suficiente para salvarlos? Se piensa que la capa de hielo del Ártico podría desaparecer durante el verano en apenas unos 100 años, lo cual dejaría a los osos polares de entonces prácticamente sin hábitat.

¿Cómo salvar al oso polar?

Se ha hablado de algunas medidas a corto plazo, que incluyen:

Reubicar a los osos polares en la Antártida.

Después de todo es un ambiente parecido al del Ártico, ¿cierto? Sin embargo, la diversidad biológica y la cadena alimentaria del continente antártico son diferentes, con relaciones presas-depredadores bien definidas. Colocar a los osos polares en la Antártida podría tener consecuencias negativas para el ecosistema al competir estos con otros depredadores como la foca leopardo.

Instalar plataformas flotantes en las aguas árticas.

Es una solución aparentemente práctica, pero deberían contar con las características necesarias para soportar organismos pequeños y grandes, tal como las plataformas de hielo, lo cual no es tan fácil de lograr. Además, haría falta el ambiente frío que estos témpanos artificiales no podrían crear.

Criar en cautiverio.

Es una de las opciones más viables para salvaguardar la especie. Algunas especies de animales más se han criado con éxito en cautiverio y liberado después en la naturaleza, lo que podría hacerse con el oso polar en caso de que sea necesario. Sin embargo, el mantenimiento de la especie no es sencillo, tratándose de animales grandes y biológicamente adaptados a un clima difícil para los seres humanos.

La conservación del oso polar es complicada, pero no imposible. Si comenzamos con pasos pequeños y continuamos con pasos cada vez mayores, podremos alcanzar metas grandes.

Fuentes

http://www.iucnredlist.org/details/22823/1

http://www.bbc.com/earth/story/20141107-can-polar-bears-be-saved

http://www.polarbearsinternational.org/about-polar-bears/tips-scientists-help-polar-bears

http://climate.nasa.gov/causes/

http://www.worldwildlife.org/species/polar-bear