El último esfuerzo para salvar a la especie

¿Quién diría que “el acuario del mundo”, como lo llamó el célebre oceanógrafo Jacques Cousteau, sería el último reducto del cetáceo más amenazado del mundo?

La vaquita marina se encuentra críticamente amenazada, es decir, prácticamente a un paso de la extinción, pues se presume que su población total está por debajo de los 100 individuos. En total, la población disminuyó en más del 92 % desde 1997, y, si la situación no se controla, la especie podría desaparecer en los próximos 5-6 años.

Las organizaciones defensoras de animales y del medio ambiente se han encargado de advertir el problema entre la población y las autoridades, con resultados irregulares. Sin embargo, las autoridades mexicanas han dado un paso desesperado para salvar la vida de este animal, que únicamente se encuentra en la parte noroeste del Golfo de California o mar de Cortés, y ha comenzado a usar vehículos aéreos no tripulados (VANT), menor conocidos como drones.

Las amenazas de la vaquita

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la especie corre peligro por:

-Enredo en redes de enmalle. Esta es la más grave de todas, y supone captura incidental a gran escala, ya sea debido a la pesca comercial legal o a la pesca furtiva. Cientos de vaquitas se enredan cada año en este tipo de redes y mueren, muchas veces sin que llegue a oídos de las autoridades.

-Depresión endogámica. Un escaso número de vaquitas significa menor variabilidad genética, lo que puede afectar la salud de las siguientes generaciones.

-Exposición a plaguicidas. Los plaguicidas clorados que llegan al agua del mar de Cortés son capaces de contaminar y dañar el organismo de los animales, aunque aún no se conoce el impacto de este problema.

-Cambios ecológicos por la reducción del agua del río Colorado. El caudal de este río que desemboca en el mar de Cortés podría ser una amenaza seria para la supervivencia a largo plazo de la especie.

Se le describe como “tímida”, ya que pocas veces sale a la superficie y en muy raras ocasiones ha sido avistada.

Es un cetáceo cercanamente emparentado con los delfines y miembro de la familia de las marsopas. Su nombre científico es Phocoena sinus, y comúnmente se le conoce como cochito y marsopa común del Golfo de California, además de vaquita marina.

Se trata de la más pequeña de las marsopas, pero conserva la mayoría de las características físicas de estas: cuerpo robusto, cabeza bulbosa, hocico redondeado, dientes pequeños con forma de pala y aleta dorsal pequeña, pero se diferencia de otras especies por poseer una mancha oscura que rodea los ojos y unos labios negros o de color gris oscuro.

¿Cómo ayudarán los drones a salvar a la vaquita?

Por el momento, las autoridades mexicanas están enfocadas en el problema del enredo de los cetáceos, y es que la pesca ilegal es una piedra en el zapato que no ha podido eliminarse. ¡Y que sigue matando vaquitas! Ahora, para paliar el asunto, el gobierno mexicano dispuso tres aviones no tripulados para vigilar la zona afectada y contribuir a proteger a los cetáceos.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales entregó en julio de 2016 el Sistema Arcturus T-20 a la Secretaría de Marina. Dicho sistema se compone de tres drones con cámaras de alta resolución, una antena de control, una satelital, un vehículo que funciona como estación de control terrena móvil, un vehículo logístico, un lanzador neumático para aeronaves y un vehículo para acondicionar el terreno de operación.

De acuerdo con las autoridades, Arcturus T-20 vigilará día y noche el Alto Golfo de California, donde se concentran las vaquitas, para impedir que se realice la pesca furtiva. De este modo se ayudará a proteger y recuperar la población amenazada.

Así funcionan los drones: aspectos básicos

Imagínalos como aviones, solo que tienen 2 diferencias básicas: no cuentan con ningún tripulante, por lo que se mantienen en el aire sin piloto gracias a un motor de explosión o reacción, y son muchísimo más pequeños, aunque el tamaño varía. Algunos incluso pueden caber en la palma de una mano. Pero para dirigir su trayectoria y sus funciones, generalmente necesitan un controlador que los hace despegar y trabajar del modo esperado, a menudo con el uso de ondas de radio.

Para que el controlador ubique el dron, este suele contar con un sistema GPS. Los drones pueden usarse varias veces.

Esta es la última medida que se ha implementado para proteger a la especie, aunque no podría considerarse aún una medida extrema. Ni la prohibición de la pesca en una zona del delta del río Colorado, ni la recomendación del uso de métodos de pesca menos peligrosos para la vaquita ni la creación, en diciembre de 2005, del Refugio de la Vaquita y ni el aumento del área de protección han sido suficientes para contrarrestar las actividades ilegales y la reducción de la población. Por el contrario, en mayo de 2016 el número de vaquitas marinas se estimó en alrededor de 60.

Apenas un año antes el presidente de México, Enrique Peña Nieto, desplegó algunas embarcaciones de la Armada para vigilar el cumplimiento de una suspensión de 2 años del uso de redes de enmalle, medida muy discutida, pero el gobierno se comprometió a ayudar a los pescadores afectados.

¿Servirá? Hay esperanzas de que así suceda, si los esfuerzos se hacen siguiendo pautas estrictas.

Fuentes

http://www.iucnredlist.org/details/17028/0

http://www.seeker.com/mexico-uses-drones-to-protect-vaquita-porpoise-1954405767.html

http://www.profepa.gob.mx/innovaportal/v/1670/1/mx.wap/vaquita_marina.html

http://www.iucn-csg.org/index.php/2016/05/14/stronger-protection-needed-to-prevent-imminent-extinction-of-mexican-porpoise-vaquita-new-survey-finds/

https://www.gob.mx/gobmx/articulos/conoce-el-nuevo-sistema-de-vigilancia-para-proteccion-de-vaquita-marina-y-totoaba