¿El principio del fin de la especie?

Las funestas predicciones sobre desapariciones de flora y fauna a causa del calentamiento global no tienen fin. Los osos polares y los pingüinos son los animales que típicamente se mencionan como ejemplos de fauna altamente amenazada, y es que realmente son muy sensibles a los cambios de temperatura, en especial aquellas especies propias de climas muy fríos.

El pingüino Adélie, de Adelia o Adelaida vive encima de la capa de hielo del continente, aunque pone huevos en las zonas rocosas. Hasta hace unos años se consideraba que el aumento de las temperaturas ambientales no era tan malo para la especie, ya que favorecía el derretimiento de capas heladas y permitía a los pingüinos tener sitios donde poner sus huevos, pero en las últimas décadas las cosas se están saliendo de control en todo el mundo, y los efectos se están observando también en una población de pingüinos Adélie.

Los pingüinos Adélie (Pygoscelis adeliae) y los pingüinos emperador (Aptenodytes forsteri) son las dos únicas especies de pingüino que viven en la Antártida. Otras especies se distribuyen en islas diversas y regiones del sur de los otros continentes.

 

2099: el año terrible

Una investigación publicada en la revista Scientific Reports por científicos de la Universidad de Delaware, en junio de 2016, sugiere que un 30 por ciento de las colonias actuales de estos pingüinos podría estar en franco declive hacia 2060, y lo que es peor, que la cifra podría elevarse a un 60 por ciento en el 2099. Esto significa que a finales de siglo la población de estas aves se habría reducido en más de la mitad, un golpe fuerte para la biodiversidad de la Antártida y el mundo.

Las causas de este declive pueden ser varias, pero se piensa que sería el calentamiento global el de mayor peso. Esto es porque las colonias se localizan a lo largo de la costa del continente y en plataformas de hielo en el océano (pero siempre dentro de los límites del continente), así que, a medida que el ambiente y el agua aumentan su temperatura, más hielo se derrite, y las primeras zonas afectadas son precisamente las costas.

La porción más vapuleada ha sido la península antártica, que es uno de los sitios que más rápido se calientan en el mundo. Mediante datos satelitales actuales, proyecciones de modelos climáticos mundiales y otros recursos, los científicos se han dado cuenta de que la población de pingüinos Adélie de la parte oeste de la península ha disminuido, lo cual no parece ser coincidencia. En contraste, las poblaciones que se encuentran en otras zonas permanecen estables o están aumentando.

Todo tiene un límite.

Hace miles de años, cuando en largos períodos de bajas temperaturas los glaciares aumentaron y se expandieron por gran parte de la Tierra, los pingüinos Adélie dejaron sus nidos y posiblemente hubo una disminución de la población. Pero cuando el planeta comenzó a calentarse y el hielo derretido dejó espacio para el suelo rocoso, naturalmente los pingüinos encontraron buenos lugares y experimentaron una época de bonanza.

¿Qué efectos puede tener el calentamiento global en los pingüinos Adélie?

Ahora, se cree que ciertas regiones de la Antártida, especialmente la península, se están calentando mucho más de lo que los pingüinos pueden soportar y el nivel de las aguas está aumentando, lo que poco a poco merma la distribución y el número de individuos vivos. Si el calentamiento persiste y se agrava, es comprensible que en los próximos años la afectación sea mayor.

A pesar de que necesitan entornos sin hielo para poner huevos, se trata de animales adaptados al clima frío de la Antártida, con una capa densa de plumas y grasa subcutánea que les aísla del frío. Para evitar el sobrecalentamiento pueden mantener sus aletas separadas del resto de su cuerpo, alterar la distribución de sus plumas o simplemente moverse hacia sitios con sombra. Un entorno más caliente en sus áreas de cría puede afectar su salud, o bien, los pingüinos podrían moverse hacia sitios más al sur con un clima más adecuado.

Estamos en un punto crítico. Si no se toman medidas, este podría ser el comienzo de un punto sin retorno.

Estamos en un punto crítico. Si no se toman medidas, este podría ser el comienzo de un punto sin retorno.

Fuentes

http://phys.org/news/2016-06-penguin-population-percent-century.html

http://www.smithsonianmag.com/smart-news/climate-change-could-devastate-penguin-colonies-180959662/?no-ist

https://seaworld.org/en/animal-info/animal-infobooks/penguin/adaptations