No queda duda alguna de que “Pokémon Go”, el más reciente juego de Nintendo para smartphones, ha sido todo un fenómeno social y mundial, a pesar que todavía no está disponible en todos los países.

Comenzando con aspectos positivos, se dice que esta creación ha provocado que millones de niños y jóvenes salgan de sus casas a caminar y a convivir con otras personas, lo que conlleva a mejorar la salud y a entablar relaciones sociales. No obstante, como cualquier innovación, Pokémon Go también ha mostrado tener su impacto negativo mediante algunas situaciones, y posiblemente, en un futuro atraerá consecuencias grupales e individuales de mayor consideración, como por ejemplo, la adicción. La psicóloga española Carmen Rodríguez explica que cuando una persona pasa más de cinco horas al día en el videojuego en vez de interactuar físicamente con familiares o amigos, o, incluso dejar otras actividades que antes eran de su interés, entonces hay que tomarlo como señal de alerta.

De acuerdo con datos de la BBC, Tom Currie de Nueva Zelanda, renunció a su trabajo de bartender para dedicarse de lleno a capturar monstruos virtuales. Tanto ha sido su entusiasmo, que en su cuenta de Instagram se describe de la siguiente manera: “Primer Entrenador de Pokémon Go de tiempo completo en el mundo”. Por supuesto, esto provocó las reacciones de internautas de distintos continentes, unos con manifestaciones de apoyo y otros con opiniones totalmente en contra.

El juego no es el problema, sino la personalidad de cada uno. Pokémon Go no es el peor invento del siglo, pero como parte inherente de las cosas, existe un lado (+) y un lado (-) que hay que tomar en cuenta, tanto usuarios como aquellos responsables de los menores de edad.

Los peligros de ahora.

El primer peligro puede presentarse desde la propia descarga. Antes de su lanzamiento oficial, en ciertas ciudades surgieron aplicaciones no oficiales para obtener Pokémon Go en el celular, lo que permitió a los atacantes anónimos tener acceso a la información personal del dispositivo, tales como listas de contactos, contraseñas guardadas y fotografías, con la intención de hacer un uso ilícito y con fines de lucro. Esta información se dio a conocer por especialistas en seguridad informática Kaspersky Lab. Es por ello que se recomienda esperar su disponibilidad en el país residente para que las descargas sean seguras y pueda evitarse la inclusión de malware.

Otro punto a considerar es la geolocalización. Esto es, la capacidad para obtener la ubicación exacta y real de un objeto, en este caso el teléfono móvil. Por lo tanto, al saber la ubicación del dispositivo, se conoce la localización de quien lo porta.

Aunque pocos, han surgido casos de jóvenes que invaden propiedades privadas para atrapar a uno de los tantos personajes del videojuego, lo que ha generado varios disgustos entre vecinos o dueños de establecimientos. De igual forma, se ha buscado la manera de hacer actualizaciones y mejoras en el juego para evitar que iglesias, cementerios, lugares sagrados o de conmemoración a alguna catástrofe, sean blancos para la cacería de personajes ficticios, ya que esto podría desencadenar disgustos y enfrentamientos entre los pobladores.

Desde la aparición de Pokémon Go hasta la fecha, han circulado noticias de personas que se han visto afectadas mientras juegan. Las más comunes tienen relación con accidentes menores como tropiezos, golpes con postes o árboles, o bien, caídas; pero otras más graves involucran a personas atropelladas. Tal fue el caso de Autumn Deiseroth, una estadounidense de 15 años de edad, quien al percatar la presencia de un Pokémon al otro lado de la calle, comenzó a caminar olvidando las reglas básicas de cómo cruzar correctamente, por lo que fue sorprendida por un vehículo que afortunadamente solo le ocasionó heridas mínimas.

Los problemas viales no se hacen esperar. A los pocos días de su lanzamiento, en Central Park de Nueva York, un Pokémon acuático muy raro de encontrar, provocó una gran movilidad de personas que deseaban atraparlo. Tal hecho no solo generó que los transeúntes fueran tras él, sino que los propios automovilistas abandonaran sus vehículos a mitad de la calle para poder cumplir con su misión. La cuestión es: ¿Vale la pena ignorar el reglamento vial para “cazar” un personaje ficticio?

No Pokemon and driving” (No Pokémon y conducción), Don’t drive distracted #PlaySafe (No conduzca distraído #JuegeSeguro) o listados de recomendaciones para jugar Pokémon Go elaboradas por algunos gobiernos, son unas de las tantas advertencias que se han emitido a la población para salvaguardar la seguridad tanto de jugadores como del resto de la población.

El día 18 de julio de 2016, en Baltimore, Maryland, un joven se impactó con una patrulla estacionada por ir jugando Pokémon Go en su celular. El incidente, que no tuvo heridos, concluyó con una disculpa y una advertencia por parte de las autoridades. Sin embargo, esto pudo haber concluido en una tragedia.

Los probables peligros del futuro.

Así como muchos empresarios han encontrado en esta euforia juvenil una forma de generar más ganancias para sus negocios, también hay quienes posiblemente puedan aprovecharse de la distracción de los menores de edad para cometer sus delitos.

En realidad, Pokémon Go fue pensado para un sector “neostálgico”, es decir, adultos jóvenes de aquellas generaciones que crecieron consumiendo Pokémon y otras caricaturas de la década de los 90, pero inevitablemente, participantes que nacieron en otras generaciones se han visto fuertemente atraídos por la dinámica innovadora.

Comentarios que circulan por las redes sociales reflejan el temor de los padres hacia la seguridad de sus hijos, principalmente los niños. Noticias de jugadores asaltados y atacados por ser objetos de burlas, aumentan las controversias ante esta situación.

Los “depredadores” sociales como pandillas o traficantes de personas podrían también encontrar una forma más fácil de reunir a aquellos que forman parte de su objetivo, y es que en Pokémon Go es posible que una persona convierta en “gimnasio” algún establecimiento real. Por ejemplo, un restaurante, una fábrica, una bodega, etc. Dentro del juego, un gimnasio es el lugar donde se llevan a cabo batallas entre equipos por cuestiones de dominio. Se dice que si alguno de estos lugares es difícil de accesar o luce muy peligroso, los mismos usuarios pueden reportarlo para que ya no sea considerado como tal, pero, también sabemos que algunas atrocidades se han cometido en sitios de aparente tranquilidad.

A mediados de julio de 2016, en Missouri, Estados Unidos, fueron detenidas cuatro personas que utilizaban el luego para atraer a los jugadores a lugares escondidos y asaltarlos a punta de pistola. Fueron acusados de robo en primer grado y tuvieron que cubrir una fianza de $100,000 dólares en efectivo.

La aplicación tampoco pasa por alto las advertencias; desde el inicio del juego se puede leer: el jugador debe estar atento en todo momento y vigilando su alrededor. En Pokémon Go no se debe olvidar el mundo real. Las consecuencias de alejarse demasiado de casa o entrar a territorios donde los índices de violencia son elevados, pone en riesgo la integridad.

Este es un juego diferente a los demás (hasta el momento) y los efectos negativos comienzan a surgir; habrá que ver en un futuro si todo esto es parte de la emoción inicial (y vacacional) o si los problemas logran aumentar con el paso de los meses. Mientras tanto, si no formamos parte de este entusiasmo por atrapar a Pikachu, Squirtle o Rattata, no nos queda más que proteger nuestra seguridad y la de los más pequeños. Ahora bien, si se es un fiel jugador, la responsabilidad y seguridad debe ir por encima de todo.

Fuentes

http://www.elmundo.es/economia/2016/07/12/5784e1dde2704ed0578b45ce.html

yucatan.com.mx/tecnologia/pokemon-go-peligro-latente

pittsburgh.cbslocal.com/2016/07/13/tarentum-teen-hit-by-car-while-playing-pokemon-go/

http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/07/23/1106398