En casa, en el trabajo y hasta en los lugares aparentemente más naturales estamos rodeados de materiales artificiales. Tan solo en Reino Unido, en 2015 el total de compradores británicos usó 8.5 mil millones de bolsas de plástico tomadas de los supermercados. El asunto es tema medioambiental clave, pero también es un asunto con altos costos de salud y, debido a ello, económicos.

Uno de los últimos estudios sobre los químicos encontrados en productos de uso cotidiano arrojó datos alarmantes: podrían estar relacionados con enfermedades potencialmente mortales, y costar a los estadounidenses un aproximado de 340,000 millones de dólares en asistencia de salud, debido a los gastos en tratamientos médicos.

Los principales responsables de los problemas de salud serían químicos conocidos como disruptores o interruptores endocrinos. La exposición constante a ellos estaría vinculada a 15 condiciones médicas, de acuerdo con el informe Exposure to endocrine-disrupting chemicals in the USA: a population-based disease burden and cost analysis, publicado en la revista médica The Lancet en octubre de 2016.

¿Qué son los disruptores endocrinos?

Son químicos ajenos al cuerpo humano que pueden interferir con el funcionamiento del sistema endocrino, alterando el equilibrio fisiológico del organismo. Pueden tener efectos nocivos en los sistemas reproductivo, inmunitario y neurológico tanto en seres humanos como en otros animales.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) indica que entre los efectos más preocupantes de los disruptores endocrinos en el cuerpo humano están malformaciones en el desarrollo, mayor riesgo de cáncer, alteración en las funciones del sistema nervioso e inmunitario e interferencia con la reproducción. Actualmente se está estudiando a profundidad el tema para determinar si hay un vínculo estrecho entre estos químicos y una baja fertilidad y mayor incidencia de endometriosis y algunos tipos de cáncer.

Algunos de los disruptores endocrinos son los bifenilos policlorados (PCB), diethylstilbestrol, dioxinas y DDT. Se encuentran normalmente en objetos de uso cotidiano, tales como botellas de plástico, pesticidas en alimentos, cosméticos, recubrimientos interiores de latas, juguetes y detergentes.

El bisfenol A es uno de los disruptores que más inquietudes genera; se le encuentra en el recubrimiento interior de las latas de alimentos, por lo que casi toda persona está en contacto con él durante el transcurso de su vida. Los ftalatos también son muy comunes al ser parte de los componentes de cosméticos y botellas de plástico. Y otros disruptores no menos peligrosos son los bifenilos policlorados, con los que “convivimos” si tocamos embalajes y algunos muebles.

5 datos que no sabías del sistema endocrino

1

Muchos médicos del pasado diagnosticaban la diabetes mellitus, una de las enfermedades de origen endocrino más comunes, degustando la orina del paciente.

2

La máxima concentración de cortisol, la hormona que afecta el metabolismo, ocurre entre las 7 y las 8 de la mañana.

3

La glándula pituitaria del ser humano produce 9 hormonas diferentes.

4

El tejido adiposo, lo que usualmente llamamos grasa debajo de la piel, es capaz de liberar hormonas.

5

La primera persona en recibir una inyección de insulina para tratar su diabetes tipo 1 fue Leonard Thompson, a los 14 años.

El  informe, realizado por investigadores del New York Langone Medical Center, incluyó un análisis económico de los costos de más de 15 condiciones médicas que anteriores estudios han relacionado con el contacto con disruptores endocrinos. Además, revisaron muestras de sangre y análisis de orina.

Su descubrimiento es, por decirlo de alguna manera, desconcertante: el coste del contacto diario con estos químicos asciende a más del 2.3 % del Producto Interno Bruto de Estados Unidos, y el coste anual supera los 340 mil millones de dólares. Y esto, tan solo en un país.

Los autores del informe mencionan que el contacto con los disruptores endocrinos se produce a través de la ingestión continua y gradual y su acumulación a lo largo de los años, a medida que los productos que los contienen se usan y degradan.

Lo que sucede en el cuerpo al estar en contacto con disruptores endocrinos

En las personas, estos químicos se absorben a través de los pulmones durante la respiración, del agua que bebemos, de los alimentos que consumimos y de nuestra piel con el contacto directo. Una vez en el cuerpo, pueden disminuir o aumentar los niveles hormonales normales, alterar la producción normal de hormonas y hasta imitar las hormonas naturales del organismo. En este último caso, los disruptores responden en exceso a los estímulos, y el cuerpo los toma como hormonas. Hay algunos que estimulan o inhiben directamente el sistema endocrino; el resultado es una subproducción o sobreproducción de hormonas.

Este informe es el primero que evalúa los costos de los problemas endocrinos asociados con estos químicos. El meollo del asunto no es qué tan caros pueden ser los tratamientos, sino qué tan expuestos estamos a los químicos nocivos como para que las enfermedades asociadas a ellos tengan un impacto tan alto en nuestra salud y nuestro bolsillo.

Es un informe que, si bien sus datos se limitaron a Estados Unidos, da una idea general sobre la magnitud del problema en otros países, y permite tomar consciencia de la importancia de una regulación más estricta de los productos que usamos todos los días.

Reduce tu contacto con los químicos cotidianos

-En la medida de lo posible, adquiere alimentos de origen orgánico o asegúrate que no hayan sido tratados con pesticidas.

-Lava muy bien todas las frutas y verduras.

-Evita consumir alimentos enlatados.

-Evitar adquirir productos en botellas de plástico cuya parte inferior tenga los números 3, 6 y 7.

-No calientes en horno de microondas alimentos colocados en plásticos.

Fuentes

http://nyulangone.org/press-releases/yearly-exposure-to-chemicals-dangerous-to-hormone-function-burdens-americans-with-hundreds-of-billions-in-disease-costs

http://www.thelancet.com/journals/landia/article/PIIS2213-8587(16)30275-3/fulltext

https://www.sciencedaily.com/releases/2016/10/161018103657.htm

http://www.fda.gov/NewsEvents/PublicHealthFocus/ucm064437.htm

http://ehscc.umich.edu/wp-content/uploads/EndocrineDisruptorsSPN.pdf

http://www.niehs.nih.gov/health/topics/agents/endocrine/

https://www.epa.gov/endocrine-disruption/what-endocrine-disruption