Otras consecuencias de nuestro problemático clima.

Las bacterias patógenas, esos malmirados microorganismos responsables de causar enfermedades infecciosas, parecen estar pasando por su mejor momento, al menos en ciertas regiones del mundo donde el calentamiento global está azotando con énfasis especial. Desde hace unos años este fenómeno del incremento de patógenos se ha hecho eco en numerosos países del mundo, y el calentamiento global parece ser un importante responsable debido a que un clima más cálido suele favorecer la proliferación de bacterias.

Por ejemplo, en julio de 2016 un brote de ántrax causó la muerte de más de 2,000 renos en Siberia y la infección de algunas personas.

Se adjudicó la enfermedad a una carcasa de reno de unos 75 años de antigüedad, que había permanecido bien enterrada bajo el permafrost, pero que con el aumento de la temperatura en la región y el derretimiento del hielo quedó expuesta al aire libre. Se cree que esporas de la bacteria que ocasiona el ántrax (Bacillus anthracis), muy resistente, se dispersaron en el aire desde la carcasa, y al entrar en contacto con los renos y las personas los enfermaron. También es posible que debido al calentamiento la malaria esté llegando hasta en las zonas más altas de las montañas del este africano, lugares de temperaturas típicamente más frías que en otras partes del continente.

Pero además de lo anterior, ha llamado la atención el aumento de enfermedades infecciosas en regiones donde anteriormente no se registraban muchos casos o que eran propias de regiones de clima cálido. Ciertas enfermedades, como la malaria, el dengue, el Zika y el cólera, son perfectos ejemplos de padecimientos sensibles al clima, en donde los vectores son incapaces de sobrevivir cuando las temperaturas aumentan. En la actualidad hay una genuina preocupación por lo que podría pasar si el calentamiento global continúa al mismo ritmo, pues los mosquitos u otros organismos responsables de las enfermedades mencionadas podrían aumentar su rango de distribución, con lo que también aumentaría el riesgo de las infecciones que causan.

Los patógenos, ¿qué son realmente?

Un patógeno es todo agente biológico capaz de producir una infección en un ser vivo. Puede ser una bacteria, un virus, un hongo, un prion, un protozoo, etcétera. Muchas bacterias son causantes de infecciones graves, por lo que son peligrosos patógenos que provocan problemas de alcance mundial. Las bacterias son responsables del cólera, el tifus, la sífilis, la peste bubónica, la tuberculosis, la enfermedad de Lyme y la tifoidea, solo por mencionar algunas.

Varias enfermedades producidas por bacterias se combaten con antibióticos, los cuales se encargan de destruirlas e impedir su reproducción. Sin embargo, en las últimas décadas ha surgido un grave problema: la resistencia de las bacterias a los antibióticos. Estos medicamentos no son efectivos para infecciones por virus, hongos u otros agentes infecciosos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que cada año el cólera mata a 28,000-142,000 personas.

Bacterias y riesgo en el Atlántico

En el norte del océano Atlántico el agua circula hacia la derecha y tiene temperaturas superiores a las del Atlántico ecuatorial. Aguas frías bañan las costas de Reino Unido, Noruega, Suecia, Irlanda, Bélgica, Islandia, Finlandia y otros países del norte de Europa, así como en zonas costeras de Canadá y Estados Unidos. En muchas de las zonas frías se ha registrado también un aumento de infecciones en seres humanos, lo cual parece estar relacionado con el incremento de temperaturas.

Los patógenos del género Vibrio son particularmente interesantes para Luigi Vezzulli, un microbiólogo de la Universidad de Génova, Italia. Las bacterias de este grupo tienen forma de coma (,), y muchas provocan infecciones en personas. La mejor conocida es Vibrio cholerae, causante del cólera, un padecimiento que usualmente se obtiene por consumir alimentos o bebidas contaminados con la bacteria.

Recientemente, Vezulli y sus colaboradores publicaron su estudio Climate influence on Vibrio and associated human diseases during the past half-century in the coastal North Atlantic (La influencia del clima en Vibrio y enfermedades humanas asociadas durante la última mitad del siglo en la costa del Atlántico Norte) en la revista PNAS, en donde sugieren que el gradual calentamiento de la superficie del mar está relacionado con la propagación de bacterias del género Vibrio. Cabe resaltar que estos patógenos son organismos que viven en ambientes acuáticos; por eso el marisco es una vía de propagación del cólera muy común.

Para llegar a sus resultados, los investigadores analizaron muestras de plancton preservado desde la segunda mitad del siglo XX y evaluaron la abundancia relativa de vibriones, incluidos los que infectan a los seres humanos, en 9 zonas del Atlántico Norte y el mar del Norte. Al final, constataron que el aumento de la abundancia de los patógenos se debe, en gran parte, a las temperaturas del agua cada vez más cálidas, a su vez relacionadas con el calentamiento de la atmósfera. Para Vezzulli, la proliferación de los patógenos debe ser controlada sin demora, sobre todo en las regiones costeras más azotadas por el calentamiento del agua.

Es muy pronto para decir que este fenómeno es un grave peligro; no parece haber riesgo inmediato de epidemias o pandemias por patógenos, pero tampoco es seguro que las infecciones se reduzcan. De cualquier forma, el hecho de que aumenten los casos de enfermedades es un asunto negativo, y esto nos dice mucho del rumbo que el planeta está tomando con todos los problemas medioambientales que padece.

Es muy pronto para decir que este fenómeno es un grave peligro; no parece haber riesgo inmediato de epidemias o pandemias por patógenos, pero tampoco es seguro que las infecciones se reduzcan. De cualquier forma, el hecho de que aumenten los casos de enfermedades es un asunto negativo, y esto nos dice mucho del rumbo que el planeta está tomando con todos los problemas medioambientales que padece.

El calentamiento global no es solamente derretimiento del hielo y acidificación de los océanos; es mucho más, y urge frenarlo.

Fuentes

http://www.pnas.org/content/113/34/E5062

http://www.chgeharvard.org/topic/climate-change-and-infectious-disease

http://healthcare.utah.edu/healthlibrary/related/doc.php?type=6&id=713661

http://www.livescience.com/55632-deadly-diseases-emerge-from-global-warming.html