¿QUIÉN DIRÍA QUE ESTE DESAGRADABLE FLUIDO PODRÍA SER TAN ÚTIL?

La comunicación entre los delfines es uno de los asuntos que más interés despierta entre los científicos. Ya se ha logrado desentrañar muchos aspectos, como el tipo de sonidos emitidos, los contextos en los que se realizan y la forma en que se producen.

Pero hay algo que todavía no está del todo claro: los mecanismos anatómicos que permiten que el sonido se produzca, es decir, la forma exacta en la que las estructuras del cuerpo de estos simpáticos animales logran producir los sonidos usados durante la ecolocalización, una capacidad que pocos animales comparten. Y según un científico del Scripps Institution of Oceanography, el moco de los delfines es útil no solo para lubricar los tejidos, sino que podría tener un papel importante en la ecolocalización de los cetáceos.

LA ECOLOCALIZACIÓN

La ecolocalización es una de las capacidades más destacadas entre los delfines. Para ello, emiten clics de ondas sonoras de alta frecuencia que rebotan en los objetos y animales en el agua, y así pueden orientarse y capturar presas. Hasta el momento, se acepta que el sonido se genera cuando el aire que entra a través del espiráculo (el orificio localizado en la parte superior de la cabeza) resuena en unos sacos aéreos nasales, logrando que los labios fónicos se abran y cierren y que entonces los tejidos grasos de alrededor, conocidos como bursas dorsales, choquen y vibren, produciendo ondas sonoras que son agrupadas en haces por un órgano llamado melón, que las dirige hacia adelante.

SIN EMBARGO…

El problema es que desde hace varios años, a pesar de las investigaciones, la mayoría de los científicos no se explicaban cómo es que los clics, silbidos y otros sonidos pueden ser emitidos en ráfagas y a alta frecuencia, empleando solamente aire y unos tejidos blandos, pues son animales capaces de generar decenas o centenas de clics en tan solo un segundo. Aaron Thode, un científico del Scripps Institution of Oceanography, de la Universidad de San Diego, dice tener la respuesta, y que esta se encuentra en un fluido corporal poco apreciado.

¿Qué tiene que ver el moco?

 

La mayoría de los seres vivos producen moco, una sustancia viscosa y a menudo transparente que secretan las membranas mucosas y algunas glándulas del cuerpo. Tiene varias funciones, como proteger las células de las vías respiratorias e impedir que microorganismos infecciosos entren en el cuerpo y lo enfermen. En los delfines, el moco producido no parecía tener mayor papel, al menos hasta los últimos años.

A través de su investigación, realizada en conjunto con su padre, el científico retirado Lester Thode, adaptó un modelo artificial de cuerdas vocales, que simuló los pasajes nasales de los delfines en donde se produce el sonido.

Este modelo reprodujo la forma en que los cetáceos emiten chasquidos, clics y silbidos, incluso la potencia, frecuencia y rapidez de vibración del aire, ajustándose casi exactamente a la realidad. Esto les hizo darse cuenta de que las bursas dorsales necesitan pegarse un poco entre sí, durante unos momentos, antes de separarse y producir las ondas sonoras de alta frecuencia.

 

Los expertos compararon los clics emitidos por el modelo con los que los delfines reales emiten. Los clics reales fueron grabados por otros científicos del Hawaiʻi Institute of Marine Biology y del Navy Marine Mammal Program; este último, un programa de investigación de mamíferos marinos.

En ambos, el modelo artificial y los animales, los sonidos comenzaron con un golpe súbito, seguido de un sonido prolongado. De acuerdo con Aaron Thode, la mucosidad natural que las cavidades nasales de los delfines poseen tiene la viscosidad necesaria para que las bursas dorsales se peguen y se mantengan unidas durante un breve lapso antes de separarse y arrojar el aire que produce las ondas de sonido.

Un mecanismo de ecolocalización que usa moco no parece ser tan sofisticado como algunos podrían pensar, pero todavía quedan algunas dudas y estudios por realizar. La investigación se presentó en mayo de 2016 en la 171º reunión de la Acoustical Society of America, y los científicos esperan lograr el apoyo de otras organizaciones para probar sus afirmaciones en delfines reales a través de la observación directa.

Fuentes

http://www.smithsonianmag.com/science-nature/does-snot-help-dolphins-echolocate-180959238/

http://phys.org/news/2016-05-mucus-vital-role-dolphin-echolocation.html

https://www.washingtonpost.com/news/speaking-of-science/wp/2016/05/26/dolphin-snot-might-play-a-crucial-role-in-echolocation/

https://www.environment.gov.au/marine/marine-species/cetaceans/whale-dolphins-sound