Ni las sustancias artificiales encontradas en la comida rápida, ni el tabaco, el alcohol o el benceno estaban a su disposición, pero aún así, un antiguo antepasado nuestro, hoy extinto, padeció un osteosarcoma hace más de 1 millón de años, lo que lo hace el más antiguo caso de cáncer encontrado en el linaje de los seres humanos y pone de manifiesto que esta enfermedad no es exclusivamente un mal moderno.

Tan temida hoy en día, probablemente causó el mismo o más dolor muchos años antes de que se le reconociera. La asociamos con los malos hábitos que imperan en las sociedades actuales: sedentarismo, mala alimentación y prácticas nocivas como el tabaquismo, entre otros. Sin embargo, ¿qué podía causar cáncer hace cientos, miles o millones de años?

El cáncer en la historia

La primera mención sobre la enfermedad se encuentra en un documento conocido como Papiro Edwin Smith, aparentemente un manual sobre cirugía militar que se remonta a c. 3000 a. C. Procede de Egipto y describe varios casos de lesiones, heridas, fracturas, luxaciones y 8 casos de tumores o úlceras de mama que, de acuerdo con el papiro, no tenían tratamiento. Imhotep (c. 2600 a. C), un médico egipcio, describió un padecimiento sospechoso y muy resistente en el que se formó una masa abultada en el pecho. Es posible que en aquellos tiempos la enfermedad no fuera un mal muy común, pero existió.

Se sabe que unos años más tarde, el médico griego Hipócrates usó las palabras “carcinos” y “carcinoma” para referirse a ciertos tumores no ulcerosos y ulcerosos.

El término carcinos significaba “cangrejo” o “cangrejo de río”, y es que al cortar un tumor maligno sólido el aspecto recordaba un poco al crustáceo. Fue Aulo Cornelio Celso, un enciclopedista romano, quien tradujo la palabra al latín y entonces la enfermedad adquirió el nombre de cáncer.

El cáncer, como muchas otras enfermedades, no fue bien entendida a lo largo de la Edad Media, y de hecho, esto no ocurrió sino hasta después del descubrimiento de las células. En el siglo XVI, por ejemplo, el profesor Wilhem Fabry (1560-1634) reflexionó que la causa de un cáncer de mama era un coágulo de leche, mientras que el cirujano Nicolaes Tulp (1593-1674) creyó que la misteriosa enfermedad era consecuencia de un veneno de lenta acción.

En el siglo XIX el médico Rudolf Virchow, con su teoría sobre el origen de enfermedades en las células, proporcionó una importante base para el estudio del cáncer.

En total, este padecimiento había sido atribuido a un desequilibrio de los 4 humores del cuerpo, a la degeneración de la linfa, a enfermedades infecciosas y hasta a traumas, entre otras extrañas causas.

Pese a todo, hoy se sabe que el cáncer comienza a desarrollarse cuando células de una parte específica del cuerpo comienzan a crecer anormal y descontroladamente. En todos los casos es igual, no importa si el afectado es un joven, un niño, un anciano o incluso un individuo que vivió hace millones de años.

Un antepasado con cáncer

Un grupo de científicos descubrió en Sudáfrica el hueso fosilizado de un dedo del pie izquierdo perteneciente a un individuo que vivió en una zona rica en hallazgos prehistóricos. Los estudios posteriores indicaron que el fósil, perteneciente a un hominini (Tribu Hominini), tiene una antigüedad de entre 1.6 y 1.8 millones de años, una estimación dentro de lo normal considerando la zona y otros fósiles hallados ahí.

Lo sorprendente es que, gracias a técnicas de imagen en 3D, se encontró que el poseedor del hueso padeció una enfermedad neoplásica maligna, específicamente, un tipo de cáncer hoy conocido como osteosarcoma, que forma un tumor en los huesos. Investigando y haciendo memoria, los expertos se dieron cuenta de que estaban ante el caso de cáncer más antiguo del que se tiene registro.

Hasta hace unos meses, se creía que la persona con cáncer más antigua tenía unos 120,000 años, la que todavía se considera un “humano moderno”.

Nuestro antepasado enfermo tenía parte del tejido óseo anormalmente grande, con una apariencia parecida a la de una coliflor. Se comparó este osteosarcoma prehistórico con un osteosarcoma moderno, y no se encontraron grandes diferencias, a pesar de que evidentemente los seres humanos han evolucionado.

¿Qué es el osteosarcoma?

Es un cáncer que forma tumores en los huesos, principalmente de brazos, piernas y espinilla. Se presenta con síntomas como dolor en el brazo al levantar un objeto, sensibilidad o inflamación alrededor del tumor, dificultad para caminar o cojera, movimientos torpes o limitados y fractura.

Es una enfermedad que se desarrolla principalmente en personas de 10 a 19 años de edad, y en promedio, el diagnóstico se realiza cuando tienen 15 años. No obstante, no es exclusivo de la juventud, y adultos también pueden sufrirlo. Se desconoce su causa exacta, pero se sabe que no está relacionada con el estilo de vida y que puede ser hereditario.

A lo largo de los últimos años las más antiguas personas con cáncer de las que se conoce vivieron en Egipto y en otras partes de África. En marzo de 2014 se hizo público el descubrimiento del esqueleto de un hombre encontrado en Sudán, que tenía rastros de un tipo de cáncer llamado carcinoma metastásico, el cual se disemina agresivamente a otras partes del cuerpo. El esqueleto tiene unos 3,200 años de antigüedad.

Menos arcaica es la momia de un hombre que murió tras una larga agonía debido a un cáncer de próstata. La momia tiene alrededor de 2,250 años, y su dueño vivió en Egipto. Al parecer, es el caso de cáncer de próstata más viejo que se conoce.

Pero, ¿cómo es que las personas, que son completamente células, evolucionaron, mientras la enfermedad se ha mantenido prácticamente igual en apariencia? Este descubrimiento abre la puerta a esta y otras interrogantes semejantes, y da pie a conocimientos más amplios para la comprensión de una de las enfermedades más temidas del mundo, una cuyo tratamiento es más complicado y costoso que el de otras.

Hay otra cuestión: no sabemos por qué el hombre desarrolló el osteosarcoma, pero sí que la enfermedad no está relacionada con la exposición a agentes carcinógenos externos. ¿Qué pudo producírselo? En definitiva, hay que estar atentos a las nuevas líneas de investigación que abordan un problema con alta incidencia en el siglo XXI.

Fuentes

http://sajs.co.za/earliest-hominin-cancer-1-7-million-year-old-osteosarcoma-swartkrans-cave-south-africa/edward-j-odes-patrick-s-randolph-quinney-maryna-steyn-zach-throckmorton-jacqueline-s-smilg-bernhard

http://us.cnn.com/2016/07/28/health/oldest-human-cancer-found/index.html

http://news.nationalgeographic.com/2016/07/oldest-human-cancer-disease-origins-tumor-fossil-science/

blogs.discovermagazine.com/d-brief/2014/03/18/oldest-case-of-cancer-discovered-in-ancient-skeleton/#.V6n7U7h96he

http://www.sciencemag.org/news/2011/10/mummy-has-oldest-case-prostate-cancer-ancient-egypt

http://www.cancer.org/cancer/cancerbasics/thehistoryofcancer/the-history-of-cancer-what-is-cancer