Un pulpo común (Octopus vulgaris) sale de su refugio en el Mediterráneo poco después de haberse puesto el sol. Estira sus largos brazos y comienza circular tranquilamente por una pequeña área, en busca de desprevenidos animales que llevarse a la boca. De repente, una sombra amplia se proyecta sobre el suelo arenoso: un tiburón también busca alimento. El pulpo se dirige velozmente hacia un lugar más seguro, y antes de que el escualo se dé cuenta, su piel marrón adquiere la tonalidad de las rocas, sobre las que se instala inmóvil, y el tiburón se aleja. Lo pierde de vista. ¡Buen camuflaje!

Cuando no usan la tinta o se esconden velozmente, es así como a veces los pulpos, las sepias y los calamares, todos cefalópodos, pueden burlar a sus depredadores y escapar de ellos. Pero a diferencia de las primeras dos estrategias de defensa, esta es más sutil y, a primera vista, puede parecer impresionante. Es un cambio de color casi súbito y sorpresivo, que suele contrastar con el anterior color cutáneo y que obedece a su estado de ánimo o una situación en particular. Del marrón oscuro al beige, de las motas a la uniformidad oscura, de las franjas a las aparentes arrugas…

¿Cómo lo hacen?

En la naturaleza hay muchas especies conocidas que usan el camuflaje, una característica de su cuerpo, como el patrón de coloración o la forma o aspecto de su anatomía, que les permite confundirse con su entorno, pasar desapercibidos y evitar a sus depredadores. Caso clarísimo es el de los llamados “insectos palo”, cuyo cuerpo alargado y delgado se confunde con estrechas ramas y palos en los árboles o el suelo, y así se vuelven indetectables para muchos ojos animales.

También existe algo llamado mimetismo, una capacidad para imitar el color o textura de objetos del entorno u otros seres vivos, lo que se logra mediante cambios de color o camuflaje. Los cefalópodos son solo unos de los muchos animales que pueden mimetizarse y camuflarse gracias a unas pequeñas, minúsculas estructuras de su cuerpo llamadas cromatóforos.

De colores y formas: artistas en su cuerpo

No ocurre en todas las especies, pero sí hay algunas cuyo cambio de color es usado no solo para confundirse con los objetos, sino con otros animales típicos del hábitat marino. Hay ciertos pulpos que, previo mimetismo, nadan a través de la columna de agua con los brazos hacia atrás, y otros hacen movimientos ondulatorios con los brazos, posiblemente imitando a serpientes marinas. Incluso varios calamares utilizan la bioluminiscencia de alguna parte de su cuerpo como señuelo para atraer o aturdir presas.

¿Conocías tales capacidades de los cefalópodos?

 

No son los únicos que los tienen. Los camaleones también poseen muchos en su piel, y de hecho, el proceso visual de cambio de color de los cefalópodos es muy similar al de estos reptiles. Los cromatóforos son células o grupos de células que contienen pigmentos, halladas debajo de la superficie de la piel y conectadas al sistema nervioso del animal. Dentro de cada cromatóforo hay una especie de saco de color, es decir, una estructura llena de pigmento que puede ser anaranjado, amarillo, rojo, marrón o negro. Ahora bien, es claro que para que un pulpo pueda cambiar de color es necesario que esté todo cubierto de cromatóforos, y así es, desde la cabeza hasta la punta de los brazos.

El mimetismo se activa en diferentes situaciones, pero especialmente cuando el animal se asusta o desea asustar a sus depredadores. Si esto ocurre, hay una reacción en su sistema nervioso y en sus músculos que ocasiona que los sacos de color de los cromatóforos se expandan hacia la superficie de la piel y se hagan evidentes, cambiando la coloración del cuerpo del cefalópodo. A veces también la textura de la piel se modifica como resultado de la ampliación de unas normalmente pequeñas proyecciones cutáneas. Algunas especies de calamares y pulpos tienen otra ventaja: pueden reflejar luz, controlar su intensidad y generar formas iridiscentes, gracias a unas células similares a los cromatóforos, llamadas leucóforos e iridóforos. Al final, estos animales logran un aspecto que coincide enormemente con su entorno.

Pero esto no es todo. Muchos cefalópodos aprovechan su nueva tonalidad ¡e imitan a otros animales!

Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/Chromatophore

http://ocean.si.edu/ocean-news/how-octopuses-and-squids-change-color#at_pco=smlre-1.0&at_si=577a845f3c08a3d5&at_ab=per-2&at_pos=2&at_tot=3

http://www.scientificamerican.com/article/how-do-squid-and-octopuse/

http://www.news.ucsb.edu/2013/013589/squid-and-octopus-different-color