LA DEVASTACIÓN DE LA CADENA ALIMENTARIA DE LOS POLOS.

¿Cómo es que la desaparición de un pequeño crustáceo afecta a grandes depredadores como las orcas?

No es un secreto que las temperaturas globales aumentan cada vez más y que los efectos del calentamiento global se advierten en el derretimiento de las capas de hielo del planeta, el aumento del nivel del mar y la acidificación de los océanos. El agua y el suelo son afectados por estos fenómenos, y así, a los seres vivos que encuentran en ellos su hogar.

Los polos son las primeras regiones perturbadas debido al hielo contenido y el clima frío en el que rápidamente se advierten modificaciones. Sin embargo, el cambio climático es más grave en el Ártico, en donde los efectos se están notando con inusitada rapidez. Debido a que la blancura y el brillo del hielo y la nieve reflejan la radiación del sol en el espacio, está calentándose en mayor medida que el resto del mundo. La Antártida, aunque por ahora un poco menos afectada que el Ártico, enfrenta el mismo problema.

Tampoco es un secreto que una de las más desafortunadas consecuencias del calentamiento global y el subsecuente cambio climático es la desaparición de especies, que en cada región son parte de una red trófica o cadena alimentaria que mantiene en equilibrio el ecosistema. Un descenso del número de depredadores podría causar la proliferación de las criaturas del nivel inferior, lo cual afectaría los siguientes niveles, causando así un desequilibrio ecológico de amplios alcances.

¿Cómo afecta el cambio climático a las cadenas alimentarias de los polos? Hay que recordar que todos los seres vivos estamos interrelacionados en un ecosistema. Aquí tenemos un esbozo sencillo, sin las ramificaciones que cualquier red trófica contempla.

Antártida

Orca y foca leopardo

Ambas especies son carnívoros depredadores que están en la parte superior de la cadena alimentaria antártica, y se alimentan de muchos animales terrestres o acuáticos. La foca leopardo es muy agresiva, y aunque es muy raro, puede ser atacada por la orca.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza aún no cuenta con datos suficientes para evaluar el estado de conservación de la orca, y la foca leopardo no se encuentra amenazada.


Pingüinos, aves y focas

Constituyen los alimentos principales de las especies anteriores, si bien los peces también entran en la dieta de estos. Por desgracia, algunas poblaciones de pingüinos están amenazadas, lo cual, si se agrava durante los próximos años, se traduciría en un escasez de alimento, especialmente para las orcas.


Peces, moluscos y krill antártico

Los pingüinos, las focas y muchas aves acuáticas consumen una gran cantidad de pescado, el cual es para algunas especies el alimento principal. Por su parte, el krill antártico es un crustáceo de importancia elemental en la Antártida, ya que es la base de la dieta de muchos animales como ballenas, focas, aves y algunos pingüinos.

Es, de hecho, un elemento clave del ecosistema antártico, y sus movimientos, escasez o abundancia tienen un impacto entre los animales que se alimentan de él. Si el krill se aleja, es probable que otros animales vayan tras él o, si no pueden moverse, que no encuentren otras fuentes de alimento. El crustáceo es muy sensible a la temperatura del agua; a medida que se calienta, su hábitat se reduce y su crecimiento puede afectarse.

Los efectos del calentamiento global en el krill antártico todavía están estudiándose.


Plancton, bacterias y otros organismos microscópicos

El kril antártico consume básicamente zooplancton, el cual se nutre con fitoplancton. El plancton está compuesto por numerosos organismos microscópicos, y se desarrolla en aguas con suficientes nutrientes. Son la base de la cadena alimentaria.

El equilibrio de las cadenas alimentarias de los polos está en riesgo, y al final de cuentas, la situación tendría consecuencias negativas para los ecosistemas y los seres humanos. ¡Nosotros también somos parte de la naturaleza!

Ártico

Orca y oso polar

La orca es el superdepredador más importante de las aguas del Ártico, y puede alimentarse hasta de tiburones y ballenas. Por su parte, el oso polar es el rey del Ártico, el depredador terrestre más grande, y puede alimentarse tanto de herbívoros (como los ciervos) como de carnívoros (por ejemplo, las focas). Sin embargo, esta especie es una de las más amenazadas por el calentamiento global. Dado que está especialmente adaptada al clima ártico y depende de las plataformas de hielo, el derretimiento de la nieve y el aumento del nivel del mar reducen su hábitat, ¿y a dónde podría ir?


Morsa

Este mamífero marino es un carnívoro con una dieta muy amplia que ocasionalmente cae presa de los osos polares. Al igual que el Ursus maritimus, sufre la pérdida de hábitat, y se encuentra amenazado. En 2014 causó impresión la imagen de miles de morsas varadas en Alaska ante la falta de hielo marino, en donde se reproducen y crían.


Focas

La foca anillada es la principal presa de los osos polares, y varias especies son alimento de otros depredadores. Por ser la base de la dieta de muchos animales, mantener sus poblaciones estables es primordial.


Aves, peces, moluscos y crustáceos

Constituyen el alimento de muchos carnívoros y, a su vez, necesitan nutrirse con animales más pequeños. Hay mucha competencia entre ellos, y algunas especies están amenazadas.


Plancton y organismos microscópicos

El fitoplancton es consumido por el zooplancton, y a partir de entonces la cadena alimentaria se hace más grande. Un estudio de 2006, realizado por científicos de la NASA, indicó que el aumento de la temperatura superficial del agua ha ocasionado un descenso en la actividad del fitoplancton, lo cual afectaría a las especies de los niveles más altos de la cadena.