Por sus condiciones semejantes a ella, están en la mira de los científicos.

Marte ya no es la única posibilidad futura. Ahora, al menos 2 planetas han ganado gran notoriedad entre los científicos que estudian el Universo, gracias a sus características aparentemente muy similares a las de nuestra Tierra. Y aunque es muy pronto para decir que son habitables o pueden soportar vida, la expectativa es positiva.

“Primos” de la Tierra

A principios de mayo de 2016, científicos de la Universidad de Lieja (Bélgica), del Instituto Tecnológico de Massachusetts y de otras escuelas publicaron en la revista Nature el hallazgo de 3 planetas que orbitan alrededor de una estrella a la que nombraron TRAPPIST-1, siglas de TRansiting Planets and PlanestIsimals Small Telescope. Quizá habría sido uno más de los notables descubrimientos astronómicos recientes, si no hubieran encontrado asombrosas similitudes con la Tierra.

¿Cómo es el nuevo sistema planetario recién hallado?

Un sistema planetario se conforma por cuerpos celestes en el espacio que orbitan alrededor de una estrella. En este caso, los científicos encontraron que:

-Contiene 3 exoplanetas de tamaños y temperaturas aproximados a los de la Tierra.

-Los 3 planetas se hallan a una distancia de unos 40 años luz de nuestro planeta.

-Los planetas orbitan alrededor de una estrella enana ultrafría.

-La enana ultrafría, TRAPPIST-1, es un poco más grande que Júpiter y emite radiación infrarroja, por lo que su luminosidad es muy tenue.

-Dos planetas interiores completan una órbita alrededor de la estrella en 1.5 y 2.4 días terrestres, y el tercero la orbita en un lapso de 4 a 73 días.

-Los 3 planetas tendrían temperaturas muy por debajo de los 400 ºK (126.85 ºC).

El descubrimiento fue poco más que casualidad, y se llevó a cabo con un telescopio ubicado en el límite del desierto de Atacama (Chile) y diseñado para enfocarse en el monitoreo de estrellas enanas. Al principio, los científicos se centraron solo en la observación de la luz y los cambios de brillo de la enana ultrafría, anteriormente conocida como 2MASS J23062928-0502285, pero entonces se dieron cuenta de que la señal infrarroja de la estrella se desvanecía cada cierto tiempo, lo que les hizo creer que uno o más de un objeto pasaba por delante de ella.

No se equivocaron. Encontraron la presencia de 3 planetas, 2 de ellos ubicados en una aparente zona habitable, y esto fue solo el inicio de una curiosidad que ha crecido como la espuma.

¿Por qué “gemelos”?

Son dos planetas rocosos, con atmósfera compacta muy parecida a la de la Tierra y que orbitan cerca, pero no demasiado, de su estrella central, en un rango considerado por los científicos como una zona habitable y en la que los planetas podrían soportar la presencia de agua y vida tal como la conocemos. Su posición podría ser análoga a la de la Tierra, que se halla a una distancia prudente del Sol como para recibir luz y calor adecuados para el desarrollo de la vida. Se estima que reciben hasta 4 veces la cantidad de radiación que la Tierra recibe del Sol, y hasta el momento, no parece probable que contengan agua.

No han faltado ideas sobre la forma de vida que quizá albergarían. Dado que la radiación de TRAPPIST-1 está en el rango del infrarrojo, los organismos podrían efectuar una fotosíntesis a partir de pigmentos sensibles a la radiación infrarroja, por lo que, en vez de ser verdes, las plantas y otros seres vivos fotosintéticos serían de color negro o rojo.

Si bien el hallazgo es aún muy reciente y las investigaciones están en una etapa temprana, es posible comenzar a estudiar la atmósfera y la composición de los planetas, especialmente aquellos 2 interiores.

Las propiedades de la atmósfera son tan importantes como la ubicación de los planetas en el sistema, ya que es la que mantiene las temperaturas constantes y protege de la radiación y el impacto de otros cuerpos celestes. Sin su atmósfera, la Tierra no sería capaz de mantener la vida.

Por lo pronto, los científicos ya comenzaron a realizar observaciones para saber si estos planetas contienen moléculas de metano o agua. Afortunadamente, el hecho de que su estrella central sea una enana ultrafría hace posible que pueda estudiarse las propiedades químicas planetarias.

Su relativa cercanía con la Tierra, su naturaleza rocosa, sus probables temperaturas y al menos lo compacto de su atmósfera no han tardado en crear interés sobre la posibilidad de que soporten vida o incluso de que puedan ser habitables. Pero claro, también existen muchas diferencias con respecto a nuestro planeta. Una curiosa idea planteada por los científicos es que los planetas gemelos podrían estar sincronizados y tener un lado perennemente expuesto a la luz infrarroja de la estrella y otro en la oscuridad, es decir, del mismo modo que nuestra luna. Este fenómeno se conoce como acoplamiento de marea.

Sol vs. TRAPPIST-1

Nuestro sol es una estrella enana amarilla, y TRAPPIST-1 es una estrella enana ultrafría.

Las enanas amarillas emiten radiación visible, generalmente en longitudes de onda de color amarillo. Las enanas ultrafrías emiten radiación en la banda de los infrarrojos y son poco luminosas, por lo que su señal es tan débil que resultan prácticamente invisibles para los telescopios ópticos.

Las enanas amarillas tienen una temperatura superficial de entre 5,300 y 6,000 K. Las enanas ultrafrías son, claro está, mucho más frías.

TRAPPIST-1 mide alrededor de un octavo de nuestro Sol.

Fuentes

http://www.nature.com/articles/nature17448.epdf?referrer_access_token=RHLMKIwF5IedYsIvAr_SNtRgN0jAjWel9jnR3ZoTv0MIFXhO48LwbcrnV_fG0uzdTXDH0U-GZiE_QhzwpCK3vtZbDdFF1vk0iGMXJhP_l2PzQRBK9nJ7H8eDnX7cYEDzeEdKX-lmgmBwjm5MWpU19JzrVQ5iUT8ZT1IY067RoF3760N86ylF7HK7pPZwZLyu-pc48H69mh-ueeRA8aL9Kg%3D%3D&tracking_referrer=www.elmundo.es

http://www.elmundo.es/ciencia/2016/07/20/578f4aaee5fdeae0608b45c6.html?cid=MNOT23801&s_kw=dos_nuevos_gemelos_de_la_tierra

http://news.mit.edu/2016/scientists-discover-potentially-habitable-planets-0502

http://www.eso.org/public/news/eso1615/

http://edition.cnn.com/2016/05/02/health/three-habitable-planets-earth-dwarf-star/