Un censo actualiza la población de los elefantes Africanos.

El África subsahariana se está quedando sin elefantes, y si pensábamos que todavía había mucho tiempo para controlar la situación, un nuevo estudio indica que el número de individuos en el continente se ha reducido hasta niveles que no habían sido pensados.

El estudio, publicado en agosto de 2016 en la revista PeerJ bajo el título Continent-wide survey reveals massive decline in African savannah elephants (Encuesta en todo el continente revela masiva declinación de elefantes africanos de sabana), ofrece números fiables obtenidos a través de una encuesta en todo el continente.

Se trata del primer Great Elephant Census (GEC), un proyecto que a lo largo de dos años contó elefantes africanos de sabana salvajes vía aérea, y el cual encontró una población de 352,271 individuos registrados en 18 países; esa cifra constituye el 93 % de todos los elefantes africanos de sabana en tales países.

Esto se contrapone a algunas estimaciones sobre la población total de la especie, incluida la que el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) ha manejado durante algún tiempo: 470,000 individuos.

Por su parte, la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) menciona que aunque poblaciones de algunas partes de su rango están disminuyendo, en general las de otras regiones están aumentando a una tasa promedio de 4.0 % anual. Claro está, estas estimaciones fueron hechas un tiempo atrás.

Una especie especial

El elefante africano, de nombre científico Loxodonta africana, es una de las dos especies actualmente reconocidas de elefante; la otra es Elephas maximus, mejor conocida como elefante asiático. Loxodonta africana es un masivo mamífero que, increíblemente, crece durante toda su vida, aunque a escasa rapidez una vez que alcanza su madurez sexual.

Es un animal icónico de la fauna africana cuya importancia ecológica reside en el hecho de ser consumidor de una amplia variedad de especies vegetales, con lo cual ayuda a mantener el equilibrio ecológico en su ecosistema. Asimismo, contribuye a dispersar semillas para su germinación debido a que excreta alimento parcialmente digerido, por lo que constituye una especie clave en la integración de su hábitat.
En general, los elefantes son criaturas sociales, y las hembras pasan su vida en grupos dirigidos por una matriarca. Tienen una inteligencia considerable; son capaces de mostrar emociones y ayudarse unos a otros

¿Por qué está amenazado el elefante africano?

La Lista Roja de la UICN menciona estas razones principales:

Caza Furtiva

En muchas zonas es la causa más importante de la reducción del número de individuos, alentada por la demanda de marfil y carne.

Las mafias que mueven el marfil, se valen de la corrupción para salir impunes. Sin embargo, la ignorancia que alimenta la demanda, es la responsable de continuar con éste tráfico.

Pérdida y fragmentación de habitat

Este problema, frecuentemente debido a la expansión de las poblaciones humanas y a la conversión de los hábitats naturales en tierras agrícolas o ganaderas, limita el rango donde los elefantes pueden vivir lejos de los humanos, así como el acceso a recursos alimenticios.

El problema de la caza furtiva.

Teclas para piano, máscaras, botones, bolas de billar, peines, muebles, cajas, joyas y diversos objetos decorativos se han hecho de marfil a lo largo de mucho tiempo, y si bien durante algunos años el empleo de este material se redujo como medida para combatir la disminución de la población de los elefantes, todavía persiste, básicamente de forma ilegal.

El elefante africano es una especie clasificada como “Vulnerable” en la Lista Roja de la UICN, lo cual significa que aunque no lo considera en peligro de extinción, está muy cerca de cruzar el límite y estarlo. En 1990 se prohibió el comercio internacional de productos provenientes de partes de elefantes; sin embargo, la ley permite la caza deportiva bajo ciertas reglas en algunas partes del rango geográfico.

El comercio ilegal de marfil es un continuo dolor de cabeza para las autoridades y los conservacionistas. Se cree que hasta el 70 % del rango geográfico del elefante está fuera de las áreas protegidas, de modo que los cazadores tienen buenas oportunidades para obtener su botín. A lo largo de los territorios por donde pululan, a menudo dejan carcasas secas, cuerpos mutilados y manadas incompletas. La carne y la piel también se venden al mejor postor, pero los grandes incisivos, los colmillos, son lo más preciado hasta estos días.

El precio del marfil se redujo después de la puesta en vigor de medidas para su protección, pero desde hace un tiempo la demanda del material ha aumentado, especialmente en Asia, y claro, esto ha promovido también un aumento de la caza furtiva. La situación se agrava con el hecho de que, por naturaleza, los elefantes son criaturas de lento crecimiento, largos lapsos entre nacimientos y pocas crías. Las hembras alcanzan la madurez sexual en torno a los 10 años de edad, y dan a luz una sola cría cada 3 o 4 años, así que las poblaciones no pueden recuperarse al mismo ritmo de la caza, y entonces caen con rapidez.

Jirafas

Tiempo de actuar.

352,271 es un número pequeño para un territorio grande debajo del desierto africano. De acuerdo con el reciente censo, hubo una disminución de 144,000 individuos en las zonas donde se contabilizaron elefantes en el período 2007-2014, y las poblaciones se reducen un 8 % cada año en toda África. La situación es peor de lo que puede creerse.

Desde luego que los elefantes africanos de sabana no son los únicos que experimentan el declive de sus números. El estudio Slow intrinsic growth rate in forest elephants indicates recovery from poaching will require decades (Tasa intrínseca de crecimiento lento en elefantes de bosque indica que la recuperación de la caza furtiva requerirá décadas), publicada en la revista Journal of Applied Ecology en agosto de 2016, sugiere que se necesitará casi 100 años, o al menos 81, para que la población total pueda recuperarse de la caza furtiva.

La perspectiva es desagradable, pero saber a lo que la especie se enfrenta es un arma necesaria para determinar medidas que permitan luchar contra sus amenazas, principalmente la caza furtiva.

 

 

 

Fuentes
http://edition.cnn.com/2016/08/31/africa/great-elephant-census/index.html
https://peerj.com/articles/2354/
http://www.greatelephantcensus.com/
http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/1365-2664.12764/full
http://www.iucnredlist.org/details/12392/0
http://www.worldwildlife.org/species/african-elephant