Que Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar no es ningún secreto. Lo que la ciencia no conocía era la manera en que su atmósfera logra calentarse hasta el punto de alcanzar al menos 1,300 ºC justo encima de su mancha más famosa, pero ahora, una nueva investigación parece haber desentrañado la verdad: la Gran Mancha Roja de Júpiter es precisamente la que actúa generando una energía que logra calentar la atmósfera del planeta.

Júpiter: últimas noticias.

El quinto planeta más cercano al Sol es el primero de los planetas gaseosos. Su atmósfera es una mezcla de gases en los que predominan el helio y el hidrógeno, y en la que se aprecian densas nubes que forman franjas y remolinos de tonalidades blancas, rojizas, marrones y amarillas. En conjunción con su tamaño, le dan a Júpiter un aspecto majestuoso.

En particular, la Gran Mancha Roja ha causado curiosidad y mucho interés científico, aunque aparentemente es solo un remolino como el que hay en otros planetas. Se trata de una tormenta giratoria gigante, aún más grande y 2 veces más ancha que el tamaño de la Tierra, con intensos vientos que no cesan de girar hacia la izquierda, por eso se le llama tormenta anticiclónica. Fue descubierta en el siglo XVII pero oficialmente registrada en 1831, y a partir de entonces ha causado desconcierto e interés. Aún no se sabe bien la razón del color rojizo que contrasta con la banda clara situada debajo, pero podría ser causado por ciertas moléculas.

Ahora, el estudio Heating of Jupiter’s upper atmosphere above the Great Red Spot (El calentamiento de la atmósfera superior de Júpiter por encima de la Gran Mancha Roja) publicado en julio de 2016 en la revista Nature y elaborado por James O’Donoghue, L. Moore, T. S. Stallard y H. Melin, sugiere que las ondas que el movimiento de la mancha genera viajan hacia otras direcciones y elevan la temperatura de la atmósfera del planeta, es decir, prácticamente la calienta como si fuera un radiador.

Esto ha ayudado a entender cómo es que Júpiter, que está a 5.2 Unidades Astronómicas (AU) de distancia del Sol, puede tener regiones más calientes que las de la Tierra, que está más cerca de nuestro astro rey, y ser uno de los objetos más brillantes del Sistema Solar. Lo realmente intrigante es que, en teoría, el calor del Sol debería calentar su atmósfera superior a unos 26 ºC, pero en realidad esta se encuentra a 420-720 ºC.

Júpiter, el planeta

-Su ecuador mide alrededor de 143,000 kilómetros de longitud.

-Completa una órbita sobre su propio eje en aproximadamente 10 horas.

-Tarda unos 12 años terrestres en completar su órbita alrededor del Sol.

-Hasta ahora, tiene 53 lunas o satélites naturales con nombre.

-Pese a su tamaño, es el planeta de rotación más rápida de todo el Sistema Solar.

El meollo del asunto

¿Qué es lo que sucede? Bueno, esta tormenta anticiclónica genera 2 tipos de energía turbulenta: ondas de gravedad y ondas acústicas, que cuando colisionan generan una gran cantidad de energía, la cual se disipa en forma de calor y el que, a su vez, calienta la atmósfera superior de Júpiter. Ahora se sabe que la atmósfera por encima de la Gran Mancha Roja es muchos grados más caliente que cualquier otro punto del planeta.

Cómo medir temperaturas de Júpiter

No ha sido fácil conocer las características de un planeta como este, debido al intenso calor que desprende. No fue sino hasta finales de la década de 1980 cuando una sonda atmosférica se envió para medir directamente las características de su ambiente y envió a la Tierra datos de 58 minutos de permanencia antes de destruirse. Más recientemente, la sonda Juno fue enviada a Júpiter para recabar información sobre la atmósfera y los campos magnéticos y gravitacionales.

Y es que Júpiter, que no tiene mesosfera como la de nuestro planeta, cuenta con troposfera, estratosfera, termosfera y exosfera cuya temperatura varía con la altura. Solo en la termosfera, se calcula que alcanzan entre 800 y 1,000 K, lo suficientemente altas como para impedir que cualquier objeto terrestre tan siquiera se acerque a sus inmediaciones. Pero los avances tecnológicos no fueron un impedimento esta vez.

Tormentas en Júpiter

La Gran Mancha Roja no es la única tormenta del planeta. De hecho, los investigadores han encontrado la presencia de varias, así como de rayos y otras inestabilidades atmosféricas. La tormenta anticiclónica más conocida después de la Gran Mancha es el Óvalo BA, a veces llamado Roja Pequeña. Aparentemente se formó en el año 2000 cuando tres tormentas pequeñas se fusionaron. Es muy parecida a la Gran Mancha, y tiene casi la mitad de su tamaño.

Para llegar a las conclusiones del estudio más reciente, los científicos observaron primero las emisiones de luz infrarroja del planeta a cientos de millas de distancia, y posteriormente encontraron que en ciertas latitudes y longitudes de su hemisferio sur las temperaturas mostraban ser cientos de veces más altas que en otras. Eventualmente comprobaron los datos y se dieron cuenta de que la región de la Gran Mancha Roja tenía un papel vital en el calentamiento atmosférico.

Conclusión: no es la energía del Sol lo que contribuye a calentar al menos la atmósfera superior del planeta gigante, sino la energía que se crea por efecto de la Gran Mancha Roja.

Fuentes

http://www.nasa.gov/feature/jupiter-s-great-red-spot-likely-a-massive-heat-source

http://ciencia.nasa.gov/science-at-nasa/2006/02mar_redjr/

http://www.elmundo.es/ciencia/2016/07/27/579888af468aebaa248b45d9.html

http://news.nationalgeographic.com/2016/07/jupiter-great-red-spot-hotter-storms-waves-planets-space-science/

http://www.nature.com/articles/nature18940.epdf?referrer_access_token=5RoPHcBGiEbV24Qd19u8d9RgN0jAjWel9jnR3ZoTv0McD6UuCoFRYt0LSFSxA9EX8FWLj-SEpZA-d7l2jQLpL2TwlksFbfEr_fz7ga1vnyDuLNKtM-J4rbq2iIo_QDritpVP5A4OD3yVcjRGY9Am0O2qStnXb7D-uKA7np-Xz2wkdkeBh6Qh6SaOaicVUfIXPaIrEU3wS6GIZTElPvw87A%3D%3D&tracking_referrer=www.elmundo.es