¿Cómo hacer un Artículo de Divulgación Científica?

Gracias al trabajo de la investigación científica es que nosotros tenemos conocimiento tanto del mundo que habitamos y toda su composición, como de aquellos cuerpos celestes ubicados a miles y millones de años luz.

Para concluir investigaciones, los científicos utilizan herramientas concretas y métodos específicos con base a sus experiencias y conocimientos a lo largo de años de investigación, práctica y error. Es por ello que el material que está a nuestro alcance es tan solo una recopilación de los datos más sobresalientes y comprensibles para el lector no especializado, ya que la documentación original puede ser totalmente indescifrable para alguien sin una preparación en el tema tratado.

La ciencia no es solo para los científicos; es decir, no son los únicos que pueden o deben accesar a ella. Desde un niño hasta un adulto mayor incluso con escasa educación académica, pueden adentrarse a la ciencia y aprender más acerca del funcionamiento de su propio entorno.

Para lograr que todo ese lenguaje técnico y ‘complicado’ que utilizan los científicos durante sus exploraciones o registros sea entendible por la mayoría de la población, es necesario adecuar las palabras y las explicaciones. Dicho de otra forma, emplear un lenguaje didáctico con un leve grado de complejidad, dependiendo del público al que se dirija.

¿Dónde se publican?

Este tipo de texto se publica mayormente en revistas científicas, ya sea físicas o en sitios web. Por lo general, se elimina toda complejidad manteniendo la calidad y veracidad de la información. Este es un trabajo complejo si se toma en cuenta que existen temas bastante profundos o difíciles que deben ser adaptados al entendimiento colectivo. Temas atómicos o de teorías físicas, por mencionar algunos ejemplos, pueden llegar a ser muy aburridos para ciertos sectores de la población si no se añaden elementos atractivos, pero siempre veraces.

Es importante también que estos textos no estén totalmente libres de terminología científica, pues el objetivo también es ampliar conocimientos y expandir nuestro léxico, todo esto siempre dentro de una estructura textual digerible y entretenida.

También existen artículos de divulgación científica dirigidos a estudiantes universitarios, practicantes o personas con una cierta formación más elevada, por lo que el lenguaje utilizado ya es más técnico.

Pasos para realizar un artículo de divulgación científica.

En primera, no se requiere ser un científico para redactar un artículo de divulgación científica, aunque así lo pareciera. Basta con tener un cierto nivel de conocimiento del tema para poder desarrollarlo de acuerdo al público dirigido, el cuál es parte de nuestro siguiente paso.

Definir a qué público vamos a enfocarnos nos facilitará la labor, ya que a partir de eso sabremos qué información incluir y de qué manera.

El tercer punto no es menos importante. De hecho, es el que más debemos considerar. Las fuentes que usemos para la elaboración del artículo deben ser confiables y verificadas por alguna institución gubernamental o científica. Por ejemplo, la NASA, NOAA, OMS o cualquier otra fuente que acredite la seguridad de lo que se está leyendo.

El cuarto paso es atrapar al lector. En este tipo de textos la opinión personal no es válida. Se trata de informar y explicar lo mejor detalladamente posible, algún proceso, estudio o resultado de algún tema en particular. Se debe pensar al lector como alguien con una cierta educación, pero sin conocimientos especializados.

En este mismo cuarto paso puede entrar el hallar un título atractivo. Se sugiere que sea corto, conciso y lo suficientemente atrayente para que el lector quiera saber la respuesta o la conclusión para resolver su duda.

La parte más interesante se recomienda al inicio del artículo en lugar de dejar lo interesante al final. Se puede mencionar parte del resultado, o un dato relevante para lograr retener al lector hasta lo último del artículo.

A lo largo del texto evite colocar siglas o términos sin señalar su significado. O también puede relacionar ciertas palabras con otras de uso común para lograr el objetivo de informar. De igual manera, describa los métodos y técnicas de investigación de manera breve.

Los ejemplos, metáforas y analogías funcionan muy bien para familiarizar al lector con la lectura. Incluso, podría añadirse gráficos o dibujos que refuercen la parte textual. Muchas veces las palabras creo dudas, pero los elementos visuales ayudan a esclarecerlas. Las frases como “Imagine que las plantas no existieran…” o, “Si pudiéramos viajar a la era de los dinosaurios…” harán una mejor experiencia en quien lee.

En caso de artículos para niños, es importante saber a qué rango de edades vamos a dirigirnos; pues, no es lo mismo antes de los 5 años que después de los 8 años, pues estos últimos ya requieren otro tipo de entretenimiento y explicación más detallada y menos infantil.

El objetivo de un artículo de divulgación científica es informar, educar y lograr que el lector regrese, no precisamente al mismo artículo, sino al mismo sitio web o revista científica. Y si poco a poco deseamos la aceptación y la confianza del usuario, no hay que olvidar mencionar las fuentes consultadas.