Un estudio ayudaría a comprender la transformación de su clima

Asia Central, 23 millones de años atrás.

L

a corteza está en plena elevación, creando montes y montañas que cada año adquieren mayor altura. La tierra está perdiendo su verdor, y vientos secos soplan con insistencia desde un tiempo atrás. La región no volverá a ser como antes.

Ninguna persona podrá jamás asegurarlo, pero muchos científicos sí han podido realizar investigaciones que se aproximan a lo que pudo ocurrir en esta histórica región del mundo. Asia central es hoy una zona mayormente árida, en donde la escasez de precipitaciones, el polvo y la falta de bosques densos son la norma. Sin embargo, esto no fue siempre así, y un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Standford da una idea de cómo Asia central se fue tornando más seca a lo largo de los últimos 23 millones de años.

Una evolución no tan drástica

El centro de Asia es una amplia región conformada por Kazajistán, Tayikistán, Turkmenistán, Kirguistán y Uzbekistán, además de partes de Mongolia. Estos países no tienen acceso al mar propiamente dicho, pero algunas zonas están limitadas por el mar Caspio, un enorme lago de agua salobre. Su geografía es muy variada, si bien predominan grandes desiertos y estepas, por lo que los árboles son realmente pocos, lo cual no quiere decir que no haya cubierta vegetal en buena parte del territorio. Asimismo, hay varias cordilleras.

¿Cómo adquirió el paisaje estas características? Algunos investigadores han sugerido que fue la formación de las cordilleras, y especialmente de las más grandes de sus cercanías, como la del Himalaya, así como la elevación de la meseta del Tíbet, lo que bloqueó el paso de las nubes provenientes del sur, y entonces la cantidad de precipitaciones disminuyó. En consecuencia, el territorio ganó aridez.

El mundo en el Neógeno

El Neógeno fue un período geológico, parte de la era Cenozoica y dividido en las épocas del Mioceno y el Plioceno. Fue en aquellos tiempos cuando los antepasados de los seres humanos aparecieron presumiblemente en el continente africano y después se extendieron hacia Eurasia.

Curiosamente, los científicos creen que en este período el clima de la Tierra se enfrió hacia el final, y que tuvieron lugar varias glaciaciones. En otras partes del mundo el clima propició que los bosques se perdieran y prosperaran los pastizales. Cuando los humanos modernos llegaron a la zona del Asia central, probablemente esta ya tenía características muy parecidas a las de la actualidad.

El estudio The Neogene de-greening of Central Asia (La desverdización de Asia central en el Neógeno), publicado en la revista Geology, sugiere que hubo un tiempo en el que la región era más verde que ahora, es decir, que tenía una flora más abundante, aunque es casi seguro no llegó a ser exuberante. Mediante la medición de los valores de isótopos de carbono de 171 muestras de suelo, llegaron a la conclusión de que, aunque es muy posible que la elevación del Tíbet y de las montañas del Himalaya, hace más de 50 millones de años, haya influido en el cambio del clima, realmente fue la formación y desarrollo de otras cadenas de menor tamaño lo que contribuyó a reducir la humedad.

Las montañas Tian Shan y el macizo de Altái, ambas cordilleras del centro de Asia, parecen haber tenido un papel importante en el proceso. Fue a lo largo del Neógeno que la humedad se redujo en la región, y entonces, naturalmente, la vegetación comenzó a mermar paulatinamente más en unas zonas que en otras. A medida que las montañas crecían, comenzaron a bloquear los vientos del oeste cargados de humedad.

En el suroeste de Mongolia, el este de Tayikistán y el oeste de China el terreno sufrió una transformación más llamativa, ya que se volvió incapaz de soportar vida vegetal y, en algunas zonas, se formaron dunas de arena y desiertos como el Karakum, que hoy ocupa la parte central de Turkmenistán.

Además de lo anterior, los científicos hallaron evidencia de una zona árida sumamente profunda que estuvo rodeada alguna vez por regiones donde las precipitaciones eran más abundantes. Pero las condiciones de mayor aridez no amainaron, sino todo lo contrario, por lo que la zona seca creció al oeste y al norte.

La escasez de agua en el centro de Asia

En una zona donde no hay abundancia de cuerpos de agua dulce, las lluvias son escasas y el clima es árido o semiárido, el agua dulce cobra un valor inestimable. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), la región de Asia central recibe una precipitación media anual de 338 mm, si bien en los desiertos y llanuras esta medida se reduce a menos de 70 mm.

El flujo de los cuerpos de agua ha disminuido lo largo de las últimas décadas, debido al manejo inadecuado de los recursos hídricos para alimentar cultivos y usarlos en las industrias.

Fuentes

https://earth.stanford.edu/news/stanford-researchers-capture-central-asia%E2%80%99s-de-greening-over-millions-years-modern-day-desert

http://geology.gsapubs.org/content/early/2016/09/12/G38267.1.abstract

https://en.wikipedia.org/wiki/Central_Asia

http://www.fao.org/docrep/004/y1997e/y1997e0r.htm

http://www.worldwildlife.org/ecoregions/pa1310

http://www.fao.org/docrep/w6240e/w6240e03.htm