El poder de los huracanes

Un fenómeno natural devastador como un huracán, deja enormes daños materiales y humanos, lo que hace que el centro de atención esté en estos temas y muchas veces los animales, domésticos o no, son olvidados.

Cuando el huracán Irma devastó Antigua y Barbuda a principios de septiembre de 2017, la gente que fue evacuada de las islas no tuvo la oportunidad de llevarse a sus mascotas, quienes tuvieron que permanecer sin agua ni alimentos en ausencia de sus cuidadores. Estos animales que son domésticos y no tienen la capacidad de sobrevivir solos por su cuenta, vagaban en el panorama desolado de las islas, con hambre, sed y seguramente sin entender porqué su mundo había cambiado en unas cuantas horas.

El cuadro devastador no se limitaba a gatos y perros, sino que cabras, ovejas, caballos, burros y otros, sufrieron la misma suerte y muchos de estos animales no pudieron sobrevivir hasta que sus dueños regresaron, ya que aparte de la falta de necesidades básicas, las enfermedades y el propio instinto de supervivencia de algunas especies depredadoras, acabaron con los animales más débiles y jóvenes.

En resumen, a pesar de que para los humanos las pérdidas materiales son muchas, en la mayoría de los casos la prevención evita que haya una cuota alta de vidas humanas, pero en el caso de los animales, el fenómeno es un auténtico apocalipsis.

World Animal Protection.

Afortunadamente, siempre hay gente de gran valor que tiene corazón para pensar en los animales, así como el coraje de trabajar por ellos. Este es el caso de la organización “World Animal Protection” que acudió a estas islas a auxiliar a los animales para encontrarse con mucha desesperación y angustia. “En mis años trabajando como en respuesta de desastres, jamás había visto nada igual”, dijo Scott Cantin del equipo de trabajo en tierra de esta agrupación.

La escena era terrorífica con un fuerte olor a muerte y los animales que aún sobrevivían estaban al borde de morir de hambre.

El caso de las Islas Vírgenes.

No siempre los animales tienen el mismo destino cuando hay gente que se preocupa con anticipación de su seguridad. Algunos de los animales que habitaban las islas Vírgenes, corrieron con una suerte extraordinaria gracias a Sali Gear y su organización que realizaron un increíble esfuerzo y evacuaron a cerca de 400 perros y gatos en un vuelo privado y los trasladaron a Virginia durante la emergencia.

Pero la fortuna de los animales en estas islas no paró ahí; Ryan Moore, encargado del “St. John’s Animal Care Center” se rehusó a abandonar su isla para quedarse al cuidado de los animales del refugio y sus esfuerzos y riesgos tuvieron grandes recompensas cuando después de la tormenta, pudo contactar a organizaciones de ayuda animal que lograron poner a salvo a los animales del centro junto con muchos otros.

Otros casos

Infortunadamente, los animales de mayor tamaño son muy difíciles de transportar y en muchas ocasiones tiene que sufrir las consecuencias de las tormentas.

Aparte de los animales domésticos, los huracanes también afectan a los animales salvajes, a los animales en cautiverio y a los animales de granja.

Zoologicos

El caso de los animales en zoológicos es completamente diferente, ya que a pesar de nos ser animales domésticos, no se encuentran en su hábitat natural en donde tienen las capacidades de sobrevivir por sí solos y en ocasiones quedan expuestos a un medio ambiente hostil.

Fue el caso del zoológico de St. Marteen que durante el huracán Irma quedó completamente destruido y aproximadamente 300 animales quedaron en libertad sufriendo diferentes circunstancias según su especie. Unos murieron a consecuencia del huracán ya sea al ser arrastrados por los vientos o impactados por estructuras colapsadas. Otros fueron devorados por depredadores de mayor tamaño habitantes del mismo zoológico, otros más fueron robados por ser especies exóticas de gran valor y finalmente otro grupo está aún en libertad en algún lugar de la isla. Se estima que solamente 100 han sido recuperados.

Granjas y Ganado.

La mayoría de los animales domésticos, no caseros, sufren un irremediable destino fatal ya que no cuentan con los medios naturales para protegerse de esta devastación ni la forma de huir.

Cuando el huracán Isidoro devastó la Península de Yucatán en 2002, cientos de miles de pollos de granja murieron simplemente por los fuertes vientos, miles de cerdos corrieron la misma suerte al ahogarse en inundaciones e incluso cientos de vacas terminaron su vida de la misma forma.

Animales Salvajes

Muchos de los animales salvajes no se libran de las inclemencias de los huracanes. Por ejemplo, en varios países del Caribe, habita el Flamenco del Caribe (American Flamingo – Phoenicopterus ruber) del que poblaciones enteras han muerto cuando son impactadas por huracanes.

No obstante, otras aves tienen la capacidad y el sentido de anticipación para emigrar y ponerse a salvo antes del impacto del fenómeno.

Aunque la mayoría de los mamíferos marinos pueden buscar refugio lejos de las agitadas aguas, algunos de ellos como delfines o focas son arrojados a la orilla por las fuertes corrientes en donde quedan varados. Otros, como el caso de algunos manatíes en Tampa, FL. durante el huracán Irma, quedaron estancados debido a que el agua de la bahía se retiró súbitamente por los efectos del fenómeno, impidiéndoles regresar a mar abierto.

Animales que dependen de árboles como ardillas, búhos, pájaros que no logran emigrar y otros, por obvias razones son ampliamente afectados. Animales marinos que habitan cerca de la costa y que no tienen la posibilidad de desplazarse lejos del peligro como corales, almejas, caracoles, también están a merced de la tormenta.

Otro animal que lucha por su supervivencia y que sufre un alto impacto de los huracanes son las tortugas marinas cuyos nidos son inundados por las aguas oceánicas crecientes que en ocasiones llegan cientos de metros dentro de la costa.

Hay algunos animales que terminan sacando ventaja a la situación caótica posterior al paso de un huracán como algunos tipos de ranas y sapos, o los versátiles mapaches que encuentran más refugio y alimentación después de la tormenta.

Definitivamente los animales sufren estos desastres naturales de manera diferente a nosotros pero muy probablemente con mayor intensidad, por lo que si te encuentras en zona de huracanes, investiga con anticipación que opciones tienes para salvar y proteger a tus animales.